Nuevos sustos en mercados

Economía

A cada nueva inyección mediática de optimismo, alentadas desde los centros de inversión, les está sucediendo un llamado a la realidad. Y detrás de renovados empujes se suceden los temores que provoca lo que ayer se vivió. Esta vez, ni la entusiasta Bolsa de Shanghai se pudo sustraer a lo que ocurría en el otro lado del mundo y abrió la fecha con un rebaje de más de 2 por ciento, cuando estaba por recobrar su punto máximo histórico. Tiempo después sobrevenía un retoque de tasas largas en EE.UU. y los mercados se invadieron de ventas. Con el Dow Jones decayendo más de 1 por ciento, lo que cabía esperar era un derrame adverso en los mercados conectados. Y así el Bovespa se situó en parecido nivel que el rector, copiando su recinto una suma porcentual similar.

También con poco más de 0,6 por ciento de caída y tras tocar mínimo en 2.221 puntos, con cima en 2.249 y un cierre de 2.226 unidades, el Merval se asoció -felizmente menos- a la oleada adversa que se vino.

De todo esto emergió el percudido Nikkei, con los japoneses viendo que sus empresas están «baratas» por las perspectivas que tienen. Un buen revuelto de idas y vueltas, propio de las zonas de incertidumbre.

  • Sesgo súbito

    El ambiente del Merval estaba preparado para otra rueda con realce, por el ritmo que había denotado, pero se chocó de frente con un tren bajista que resoplaba desde Wall Street. Se pudo hacer a un lado, bastante, acotando su baja a lo más módico entre los colegas.

    El volumen decayó a los $ 81 millones de efectivo -igualmente alto-y las «cauciones» al rojo vivo: con casi 190 millones de pesos y llevando 20 por ciento de los totales generales. Más flojas las principales, C. Puerto y Comercial ofrecieron la nota distinta con fuertes subas en ambas.

    Hoy, enteramente dependientes del exterior, se abrirá el juego con bastante cautela y pisando con temor. La Bolsa, arrugada.
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