2 de noviembre 2001 - 00:00

Nuevos títulos: tasa menor a 7%

La recaudación impositiva será la garantía que utilizará el gobierno para avanzar con la reestructuración de la deuda local. Según aseguró el ministro Domingo Cavallo, la tasa de los nuevos títulos será «incluso inferior» a 7% anual.

Una de las definiciones clave es que no habrá una quita del capital de los títulos en el canje, pero sí una reducción sustancial de las tasas de interés de los bonos actualmente vigentes.

El monto que entra en juego en esta operación asciende a los u$s 57.000 millones, prácticamente la mitad de la deuda total de la Argentina, considerada a valor nominal.

La operación de canje internacional se dejará para más adelante, probablemente una vez que se consigan las garantías de organismos multilaterales.

«A los inversores locales que entren en esta etapa se les dejará abierta la posibilidad de comprar los títulos de la oferta internacional», aclaró Cavallo.

El mecanismo que se utilizará para el canje local figura en el decreto ómnibus que dio ayer a conocer el gobierno, entre los artículos 10 al 24. Se establece la posibilidad de elegir dos modalidades para la garantía de los nuevos títulos: · La parte que le corresponde a la Nación de la coparticipación de impuestos.

La recaudación del impuesto al cheque hasta el monto que sea necesario. Aquí se estaría tomando tanto la parte de la Nación como la que les correspondería a las provincias, si el gravamen se hace coparticipable.

El mismo decreto establece que la tasa de interés del nuevo título será de hasta 7% anual si es fija o flotante de LIBO más 300 puntos básicos, que a valores actuales implicaría una tasa de 5% anual.

Ahora comenzará una nueva negociación con las AFJP y los bancos para conseguir la mayor aceptación posible del canje, que reduce significativamente los costos de la deuda pública. Según los cálculos que dio a conocer Cavallo, el ahorro por el pago de menos intereses ascenderá a los u$s 4.000 millones anuales.

• Tres tipos de deuda

Dentro de la negociación entran tres tipos de deuda locales: la cartera de bonos de las AFJP (u$s 21.000 millones), los títulos en poder de los bancos (u$s 13.800 millones) y también las deudas que las provincias mantienen con las entidades financieras y con bonos (otros u$s 22.400 millones).

La incógnita es cómo hará Cavallo para convencer a los bancos para participar de la operación, que implicaría fuertes pérdidas en sus estados contables.

Una de las alternativas que se barajaba en la City porteña es que se obligue a las entidades a sacar a sus títulos actuales de la cuenta de investment account. Esto significa que las entidades se verían obligadas a reflejar la pérdida de precio de los títulos que mantienen en cartera, con lo cual se verían prácticamente obligados, que sí podrían ser considerados a valores técnicos.

Uno de los temas más conflictivos es el referido a las deudas provinciales, que tenían tasas superiores a 23% anual. Con la reducción a 7% anual se obliga a las entidades a soportar importantes pérdidas.

Sin embargo, todavía no está claro cuál será la estrategia. Como para despejar toda duda sobre la intención de Economía, Cavallo aseguró durante su presentación que los balances de los bancos «están dibujados».

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