Ministros de Comercio de unos 30 países miembros de la OMC lograron hoy destrabar la paralizada Ronda de Doha, al acordar una fórmula para simplificar los aranceles a las importaciones de bienes agrícolas, aunque la cuestión de fondo de los subsidios sigue pendiente y con fuerte posicionamiento del G-20 de las naciones en desarrollo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"El acuerdo para convertir los aranceles a las importaciones agrícolas en porcentajes comparables es el camino de acceso" a nuevas negociaciones, dijo el canciller brasileño Celso Amorín al concluir una reunión de dos días en París de ministros de la OMC en el marco de la reunión ministerial de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Los ministros acordaron que la importación de bienes agrícolas sean "ad valores", es decir que se calculen a partir de un porcentaje sobre el valor del producto, metodología que ya instrumentan todos los miembros de la OMC, excepto 10 que aplican valores fijos, entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, y Japón, que además son los que más millones destinan a subsidiar su producción agrícola.
En la práctica la nueva fórmula representará un importante recorte en los aranceles a la importación agrícola, que el año pasado sumaron 600.000 millones de dólares, y por ende mejor acceso a mercados para los países agroexportadores.
La mayor resistencia para llegar al consenso fue de la Unión Europea, aunque al término del encuentro la comisaria de Agricultura comunitaria, Mariann Fischer Boel, se manifestó "encantada de que hayamos podido destrabar lo que había sido un debate muy delicado".
En tanto, el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Rob Portman, dijo que si bien el acuerdo de hoy era un "cálculo técnico, tiene un impacto en el mundo real".
"Si no resolvíamos esta cuestión no solamente se hubiera frenado el progreso en agricultura, también hubiese ido en detrimento de toda la ronda" de negociaciones de la OMC, agregó.
El desacuerdo sobre una fórmula arancelaria para los bienes agrícolas tenía frenada la discusión sobre los aranceles de los mercados industriales y de servicios, que incluye los bancarios y de seguros, calculados por el Banco Mundial en más de 500.000 millones de dólares.
Al respecto, el comisario de Comercio de la Unión Europea, Peter Mandelson, reconoció que "el camino está despejado ahora para un avance importante en todos los campos, incluidos los productos manufacturados y los servicios".
Sin embargo, la discusión de fondo dentro de la OMC sobre los subsidios directos a la agricultura no está saldada y promete un duro camino ante la sólida postura de los países del G-20.
De hecho, en las deliberaciones de ayer y hoy fue este grupo el que forzó a las potencias a aceptar la fórmula arancelaria "ad valorem" luego de interrumpir en tres ocasiones la reunión si no se avanzaba con el capítulo agrícola.
Los gobiernos de los países de la OMC tienen programado reunirse en julio en China para negociar un primer borrador para disponer rebajas en esos aranceles, que deben ser aceptados por los 148 miembros de la organización.
Dejá tu comentario