La economía encaró una «lenta salida» de la recesión, aunque es «difícilimaginar» para lo que resta del año una «mejora significativa» de la tasa deriesgo país y, por consiguiente, también en el «ánimo y la confianza» de losinversores locales y extranjeros, asegura un informe de la Fundación Capital.
La entidad considera que la economía aún se encuentra «estancada»,debido a la desconfianza de los consumidores e inversores «en el accionarpolítico-económico del país».
Los sectores más perjudicados por esta situación, según el trabajo, sonlos ligados a industrias que dependen del consumo del mercado interno, enespecial, los bienes durables, y también alimentos, bebidas, construcción,automotor, papel, textil y calzado.
El trabajo realizado por la Fundación analiza las ventas y resultadostrimestrales de una muestra de 70 empresas cotizantes en la Bolsa de Comercio,que representan cerca de 90% de la facturación total del conjunto de empresaslistadas en ese mercado y que también explican más de 90% de su capitalizaciónbursátil.
Otros sectores que sobrellevan la recesión con niveles estancados deventas y utilidades, son los vinculados a servicios públicos, y que en algunoscasos, presentan mercados cautivos, como electricidad, energía ytelecomunicaciones.
Superación
Sólo los bancos y las empresas petroleras constituyen los únicossectores que consiguen superar la crisis, según la Fundación Capital.
Los bancos, por ejemplo, registraron rentabilidades promedio superioresa 10 por ciento durante el primer semestre de 2000, en comparación con igualperíodo del año pasado.
Por su parte, las petroleras tuvieron ganancias récord en este semestre,como consecuencia de los valores del crudo a nivel internacional, que orillólos 40 dólares por barril, duplicando su valor con respecto al año anterior.
«Este aumento en el precio internacional del petróleo repercutió tambiénen los sectores petroquímicos y en el siderúrgico, por el aumento de losproductos derivados en el primer caso lo que ha permitido a este sector mejorarsus pérdidas y debido a la recuperación del precio en el mercado internacionalque experimentaron los tubos de acero que se utilizan en la industria petroleraen el segundo caso», explica el estudio.
De esta forma, los resultados totales del primer semestre del año, si seincluye el sector petróleo, suman cerca de 1.344 millones de pesos, 29 porciento más que en el total registrado en los primeros seis meses de 1999.
Pero si se excluyen las utilidades de las petroleras, los resultadospasan de 663 millones de pesos en el primer semestre de 1999, a 449 millones enigual período de este año, lo cual implica una caída de 32 por ciento en las gananciasnetas del conjunto de empresas del país.
Continuación
Con respecto al sector auto-motor, la entidad que lidera el economistaMartín Redrado asegura que la situación «continúa siendo mala» debido a que elPlan Canje «no logró satisfacer las expectativas de venta deseada» y a lascomplicaciones que traen «las idas y vueltas en la negociación del régimenauto-motor con Brasil». Mientras que la producción de automóviles en el primersemestre se incrementó más de 35%, las ventas a los concesionarios registraronuna reducción superior a 2%.
«Resumiendo, al comparar las ventas y resultados del primer semestrecontra igual período del año anterior se percibe una continuación, tanto delamesetamiento de las ventas de las empresas cotizantes como así también de losmenores niveles históricos de utilidades obtenidos por las mismas durante elperíodo analizado», asegura la entidad.
Si se analiza el endeudamiento financiero de las compañías cotizantes enBolsa, se advierte que el stock de deuda total cayó 18 por ciento entre elsegundo semestre de 1999 y el primero de 2000.
«Esta disposición en el nivel total de deuda muestra el empeoramiento enlas condiciones de endeudamiento, con tasas más elevadas y plazos más cortos,que se viene dando durante los dos últimos años», concluye el informe.



