31 de octubre 2001 - 00:00

Otro desafío de Cavallo a Brasil: bajó aranceles para informática

Domingo Cavallo decidió ayer, casi silenciosamente, jugar más fuerte en la protección de sectores industriales argentinos que él considera más afectados por la competencia externa.

Por un lado elevó al máximo posible de 35% el arancel externo para la importación de calzado, textiles y juguetes provenientes de China, Taiwán y Vietnam. Por el otro, dio un nuevo paso en su pelea con Brasil al ampliar la ventaja fiscal para importar con arancel cero productos vinculados a la tecnología y a las telecomunicaciones, con el objetivo de reducir los costos de fabricación de la industria argentina
.

La primera medida se tomó a través de una resolución del Ministerio de Economía que aparecerá esta semana en el Boletín Oficial y por la cual se establece un «incremento de los derechos específicos para la importación de productos textiles, calzado y juguetes», para «aumentar la protección de dichos sectores cuya situación ha desmejorado notablemente durante el último año», según la información que distribuyó la Secretaría de Comercio que dirige Débora Giorgi y que tendrá que poner en práctica esta resolución. La protección se materializará a través de derechos específicos, lo que en muchos casos permitiría la aplicación de un costo de importación superior a 35% que permite la Organización Mundial de Comercio (OMC). Estos derechos se aplicarán contra tres países en concreto: China, Taiwán y Vietnam. Entre los tres sectores que se busca proteger, la secretaría que dirige Giorgi habla de una caída en la producción de entre 5% y 15%, con una baja en el empleo de 10% en promedio.

El impacto para proteger a la industria argentina con esta medida es en realidad diferente según el sector que se analice. Para el INDEC, en el caso del calzado, la producción nacional alcanza anualmente los 1.249 millones de pesos con un nivel de empleo de 21.600 personas. Por su parte, las importaciones provenientes del resto del mundo llegaron a los 202 millones de pesos, mientras que desde Brasil (donde hay un acuerdo de cupos que no se cumple) se importa por 134 millones de pesos.

En la indumentaria, la fabricación nacional llega a los 2.258 millones de pesos con un nivel de empleo de 27.500 personas; mientras que desde el resto del mundo se importa por 235 millones de pesos y por $ 56 millones desde Brasil.

Convicciones

Para las confecciones, la producción nacional alcanza los 773 millones de pesos con un nivel de empleo de 10.000 personas. Del resto del mundo (fundamentalmente los países a los que alcanza la nueva medida) hay ingresos por 246 millones de pesos y desde Brasil se importa por $ 123 millones.

En el caso de las fibras manufacturadas, la producción local llega a los 435 millones de pesos con un nivel de ocupación de 2.190 personas; y con un grado de importación proveniente de terceros países extra-Mercosur por 87 millones y 31 millones desde Brasil.

Esto quiere decir que en total aproximadamente la protección apunta a más de 800 millones de dólares provenientes de los tres países del sudeste asiático
.

La segunda medida proteccionista tiene aun más impacto tanto en cuanto al volumen de importaciones, además de ser políticamente más conflictiva, ya que avanza nuevamente sobre la relación comercial con Brasil
. Se trata de volver atrás en la imposibilidad de importar bienes de capital vinculados a las telecomunicaciones e informática desde países extra-Mercosur con un beneficio fiscal que implique no tener costos para el ingreso de estos productos. La medida había sido ya tomada por Domingo Cavallo en mayo de este año para todas las importaciones de bienes de capital, pero debido a las protestas del gobierno de Fernando Henrique Cardoso que sacó a relucir acuerdos anteriores donde estos rubros estaban protegidos dentro del Mercosur para favorecer a los fabricantes brasileños, se dejó de lado. Aparentemente Cavallo tomó coraje el viernes pasado en su ya famosa conferencia de prensa de la tarde en el Ministerio de Economía, y el fin de semana firmó el Decreto 1.347 para la «incorporación de nuevos bienes, con posiciones arancelarias específicas, al universo de bienes de capital que podrán obtener beneficios». En una primera etapa, siguiendo la letra fina del decreto, los beneficiarios son las cajas registradoras y controladores fiscales, mientras que para el corto plazo alcanzará las importaciones de teléfonos y accesorios, celulares, software y hardware y elementos para la fabricación de artículos electrónicos.

Importaciones

En total se calcula que por estos dos rubros desde el resto del mundo (cualquier origen fuera del Mercosur), hay importaciones por 1.370 millones de pesos anuales, mientras que desde Brasil el ingreso es de 461 millones. Sin embargo, el dato importante es que en telefonía en los primeros meses del año las importaciones desde Brasil crecieron 28%, especialmente en el caso de telefonía y celulares. El reclamo para que se reduzcan las importaciones de estos productos desde terceros países era reclamada por los industriales argentinos desde hace tiempo. Actualmente el costo de estas importaciones trepa a 14% y con la aplicación del decreto bajaría a cero. El problema es que cuando este decreto sea puesto en práctica generará un nuevo rechazo desde el gobierno de Brasil que responsabiliza a Cavallo de todos los males de la relación bilateral.

Dejá tu comentario

Te puede interesar