Para economistas, la medida sincera los problemas de financiamiento del Gobierno
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Además, el economista dijo que el anuncio "marca la continuidad de una política fiscal irresponsable del gasto público; esto es un indicador de que no cederá". Sin embargo, manifestó que "si la alternativa era una default o reestructuración forzada, es mejor dar certidumbre sobre el pago de la deuda".
Nadín Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, indicó que el gran desafío del Gobierno es recuperar superávit sin ahogar al sector privado en una fase de reversión del ciclo recesivo. "Esta medida es una señal negativa, porque abre la puerta a un nuevo financiamiento del gasto público. Preocupa que se utilicen reservas del BCRA para financiar el flujo fiscal", señaló.
Además, añade que si bien el mecanismo se utilizó en 2006, en aquel año el superávit rondó los $ 3.800 millones. En cambio, "esta vez el contexto es deficitario; con lo cual, es vital marcar que se utilizarán las reservas por única vez", sostuvo.
Pero, por otra parte, para el especialista también "es positivo que se cancele deuda". "La señal es contundente: no hay riesgo de cesación", concluyó.
María Castiglioni de CyT & Asoc. Asesores Económicos, dijo que "aún no se han conocido los detalles de la medida, pero en principio parece ser algo parecido a cuando se realizó el pago al FMI, donde se creo el concepto de libre disponibilidad de las reservas. Me da la sensación de que será un mecanismo similar al utilizado en ese momento".
En cuanto a la medida en sí, "el Gobierno está sincerando que tiene fuertes necesidades de financiamiento. Este año se usaron recursos extraordinarios, como los Derechos de Giro (DEG) que otorgó el FMI al país. Es claro que el superávit no alcanza para cubrir las necesidades financieras y salir al mercado de capitales implicaría tener que reconocer una tasa de interés muy alta. Para los mercados no es malo, especialmente en el corto plazo. De hecho están reaccionando bien", indicó Castiglioni.
Y añadió: "El problema es que otra vez se usan reservas internacionales. Esto sincera también que el esfuerzo fiscal no va a ser tan fuerte el año próximo. Lo ideal sería no utilizar el Fondo de Garantía. Si el Fondo es utilizado como una señal y no se usa, es una buena señal y permitiría bajar las tasas de interés. Pero si se llegan a usar las reservas, no sería una buena señal".
Por último, para Aldo Abram, director de la consultora Exante, "cuanto mayor sea el uso reservas del Banco Central, mayor es el costo en término de devaluación e inflación que vamos a pagar los argentinos". También afirmó que el gobierno no debería financiarse con estas reservas y, en cambio, tendría que buscar otra forma de hacer frente a los compromisos. "Los costos lo pagan los más pobres, ya que sobre ellos recaen luego los resultados de la inflación y la devaluación", agregó.




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