27 de enero 2006 - 00:00

"Para exportar no alcanza dólar alto"

«Para exportar no alcanza sólo con el tipo de cambio alto», aseguró ayer la consultora DataRisk, en su informe de comercio exterior, donde opina que, a pesar de las ventajas que otorgó la devaluación al sector, la Argentina sigue sin poder dar el «gran salto» tan mencionado por el gobierno y tampoco ha logrado cambiar el perfil de sus exportaciones hacia aquellas con un mayor valor agregado.

•Puntos salientes

Estos son los puntos salientes del informe, que recomienda bajar las retenciones y concretar más acuerdos comerciales:

• Los primeros cuatro años de convertibilidad arrojaron un aumento de las exportaciones en dólares de 75%. Desde 2002, las ventas al exterior sólo aumentaron 49% aun con la ventaja de precios internacionales de las commodities muy elevados: un desempeño exportador muy inferior al potencial que posee el país.

• Entre 1993 y 2001, las cantidades embarcadas aumentaron a 13,3% anual, mientras que entre 2002 y 2005 lo hicieron sólo a 7,1%. Además, durante el año pasado, las exportaciones argentinas crecieron a 16%, al mismo ritmo que las mundiales, por lo que la participación argentina se mantuvo constante.

• Se suponía que los bajos salarios en dólares convertiríana la Argentina en un país exportador por excelencia. Sin embargo, la realidad dista mucho de lo antes mencionado.
Hoy, con un ingreso per cápita de u$s 3.600, exporta unos u$s 1.000 por habitante. Mucho menos que Estados Unidos, Japón, Suiza y Chile que, con ingresos per cápita superiores, exportan montos por habitante mucho más elevados.

• Entonces, exportan más los que tienen salarios más altos, ya que son economías que lograron desarrollarse en sectores de alta tecnología, sin cargas impositivas excesivas ni regulaciones que frenaran las inversiones y le quitaran rentabilidad al sector.

• Por la protección cambiaria brindada, desde 2002 se esperaba un cambio en el perfil de las exportaciones argentinas, volcándose más hacia las manufacturas de origen industrial. Sin embargo, la participación de este sector se mantuvo constante en torno a 31% de ventas al exterior.

• Sólo aumentaron las de origen agropecuario 5%, alentadas por el desarrollo sojero, al tiempo que se mantuvieron las de productos primarios y disminuyeron las de combustibles y energía.

• Es positivo que se haya reducido la concentración de clientes: antes de la devaluación, los cinco principales destinos reunían 70% de las exportaciones argentinas, con una participación de Brasil superior a 26%. Desde entonces, reúnen algo menos de 65%, siendo la Unión Europea el cliente más grande con 18%.

• Se ha mejorado la diversificación hacia destinos poco tradicionales como algunos países de Medio Oriente, los nuevos miembros de la Unión Europea, Sudáfrica y otros países africanos de menor importancia.
Lo grave es que han caído 40% las exportaciones a Brasil.

• Debido al tipo de bienes que se venden al exterior (que en su mayoría provienen del agro), se mantiene un alto grado de concentración entre los exportadores: nueve de los diez más grandes pertenecen al sector de los bienes primarios, mientras que el restante pertenece al sector de las manufacturas de origen agropecuario. De u$s 10 que exporta el país, estas empresas reciben u$s 4.

• A pesar de todo, los envíos al exterior en 2006 seguirán creciendo, pero a menor ritmo que en 2005. Esperamos que aumenten 7,5% este año, pero hay dudas por la falta de inversiones en el sector.

• Salvo la industria automotriz, todos los sectores están llegando al límite de utilización de la capacidad instalada, por lo que se hace necesario tomar medidas para mejorar el desempeño exportador del país.
Es evidente que no basta con la protección que brinda un tipo de cambio real elevado.

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