31 de octubre 2001 - 00:00

Para los economistas, demoras en anuncios acercan al default

La demora en los anuncios económicos y el riesgo-país en 2.048 puntos básicos alentaron ayer todo tipo de repercusiones entre inversores y economistas de la Argentina y el extranjero, que ven cada vez más cercana la posibilidad de entrar en default. Incluso el influyente diario estadounidense "The New York Times" señala, en su edición de ayer, que los analistas financieros sostienen que el esfuerzo de la Argentina para reestructurar su deuda podría llevarla al default. "Las demoras en los anuncios también pusieron nerviosos a los inversores, así como lo hizo la renuncia del secretario de Financiamiento", puntualiza el periódico. En todos lados se le reclama al presidente Fernando de la Rúa que de una vez instrumente medidas audaces y sostenibles, pero en forma inminente para evitar nuevos días de horror en los mercados. Las siguientes fueron las principales repercusiones:

JAVIER BERTOCCI
(financista argentino en Londres)

Para salir de la crisis hacen falta medidas audaces por parte del gobierno, como reemplazar a las provincias por cuatro regiones. Hacen falta medidas muy fuertes y audaces por parte del ministro Domingo Cavallo, que cuenten con el apoyo político del presidente Fernando de la Rúa. Este debe tener la voluntad de no escuchar a la gente que lo rodea políticamente, y definitivamente gobernar para los argentinos. El gobierno debe tomar medidas en las próximas horas, y no mañana, porque si no, vamos a tener otro día de horror en los mercados. La crisis de las últimas dos semanas se produce más por la inactividad política que por la acción equivocada, ya que se creía que las medidas económicas se iban a conocer no bien producidos los comicios, pero al día de hoy no hubo ningún anuncio. En el mercado de bonos de Londres había gente desesperada por vender, no importa a qué nivel, porque se desató la expectativa de que la Argentina no va a pagar su deuda.

JAIME VALDIVIA

(directivo de Morgan Stanley)

Si la Argentina no encuentra una salida a la crisis, es posible que la situación de atonía económica se prolongue por más tiempo, que el empleo y la seguridad empeoren, que la Argentina se aísle de los mercados financieros internacionales y también de los flujos de comercio e inversión extranjera. La Argentina ya se está aislando de los mercados internacionales, hay indicadores de que esta ruptura con Brasil es más grande de lo que se pensaba. El país está en una situación extrema-damente complicada pero existen muchas alternativas para salir de la crisis, aunque están condicionadas a que se logre un consenso interno con los gobernadores. El Poder Ejecutivo debe dar a conocer un programa integral, que cuente con consenso interno y apoyo externo, no medidas aquí y allá.

ARTURO PORZECANSKY

(economista jefe ABN AMRO Bank)

Los inversores en títulos públicos aceptarían negociar una rebaja de la tasa de interés pero el gobierno debe tomar una rápida solución porque existe el peligro de una nueva fuga de capitales. Dudo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) vuelva a dar otra inyección de liquidez al sistema financiero, así que eventualmente la situación de crédito nacional estaría muy malograda por mucho tiempo y sin la posibilidad de retorno. La enorme incertidumbre se genera porque no hay soluciones muy definidas sobre cosas básicas, como la convertibilidad, la política comercial y la deuda pública, entre otros temas. Las cosas se están haciendo a los ponchazos, se está negociando a través de la prensa, se está innovando sobre la marcha, y eso mina aun más la confianza. Lo ideal sería que el gobierno diga: «Vamos a reestructurar la deuda de esta manera y ya tenemos el apoyo de las partes involucradas», así de aquí a un mes el tema esté solucionado.

RICARDO HAUSMANN

(ex economista jefe del Banco Interamericano de Desarrollo, BID)

La única salida práctica de la actual crisis argentina es desdolarizar la deuda externa, el sistema financiero y los contratos domésticos, y establecer un sistema de cambio flotante anclado en estrictas metas de inflación. Dicha solución eliminaría también las tensiones dentro del Mercosur, que tienen su raíz en la diferencia de regímenes cambiarios entre la Argentina y Brasil. A la Argentina se le acabó el tiempo tratando de recuperar su credibilidad con paquetes de ayuda y reprogramaciones de deudas, y presenta su plan como una alternativa a la cesación de pagos. Los inversores deberían preferir esta estrategia frente a un tradicional descuento, pues aunque la necesaria depreciación haría caer sustancialmente el valor de sus títulos indexados en pesos, esa depreciación probablemente sería temporal, y cuando llegue el momento de pagarles, a un promedio de ocho años en el futuro, la tasa de cambio podría estar por encima del nivel actual.

ORLANDO FERRERES

(ex viceministro de Economía)

La falta de información sobre la reestructuración de la deuda genera más incertidumbre. Al menos con la gente que yo hablé, estaban muy confusos y, sobre todo, pesimistas. Además, la renuncia de Julio Dreizzen (ex subsecretario de Financiamiento), que estaba a cargo de una parte de la renegociación de la deuda, implica que no es un tema en el cual estarían todos de acuerdo. Yo le acerqué al presidente Fernando de la Rúa una propuesta para mejorar la cotización de los bonos y hacer bajar rápidamente el riesgo-país. Básicamente consistía no en que el Tesoro norteamericano nos prestara dinero sino que compráramos bonos en el mercado secundario. No es una operación muy complicada sino que es hacer simplemente una recompra en el mercado de bonos de reventa.

MARTIN REDRADO

(director de Fundación Capital)

Existe una marcada improvisación en lo que respecta a la reprogramación de la deuda, por parte del equipo económico, porque no se puede anunciar una operación de este tipo sin tener las garantías ni los recursos necesarios para llevarla adelante. Hasta que no se tengan esos recursos, hasta que no se sepa con qué cuenta el Ministerio de Economía para hacer esta reprogramación, indudablemente va a haber muchos signos de pregunta sobre el futuro de la Argentina. Hasta hace tres semanas se había planteado un canje con inversores locales, con bancos y fondos de pensión local, en donde ya había trascendido una tasa de interés que se pagaría en esta reprogramación, una tasa de interés de aproximadamente 8 por ciento. Luego se cambió eso y se dijo que se iban a capitalizar los intereses.

JORGE REMES LENICOV

(economista del PJ)

El país tiene que renegociar la deuda de forma tal que el año próximo, si teníamos que pagar 11 mil millones de dólares en intereses, podamos tener un flujo de 4 mil millones o 5 mil millones menos, y poder renovar los vencimientos de capital. La Argentina perdió muchísima credibilidad, afuera no nos creen, porque hace varios años que venimos diciendo que vamos a hacer tal o cual cosa para que el país crezca, sea sustentable, pague sus deudas, y no hemos cumplido nada.

MARIO VICENS

(ex secretario de Hacienda)

A esta altura de los acontecimientos ya no es suficiente con lanzar iniciativas. Más allá de estas buenas intenciones que puede llegar a tener el ministro de Economía, Domingo Cavallo, que busca mejorar sus condiciones de negociación con los tenedores de bonos, estas negociaciones repercuten además en otros ámbitos de la economía nacional. El problema político también está en la base de esta crisis. No me parece razonable que se haya demorado tanto tiempo en llevar adelante y anunciar los cambios de gabinete, que recién se anunciaron este fin de semana, u otros componentes de la política del gobierno nacional, que son importantes para elaborar o desarrollar las expectativas de los mercados. La demora que impuso la negociación con los gobernadores también ha contribuido al deterioro de la economía.

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