La Cámara alta del parlamento alemán aprobó un paquete de estímulo de 50.000 millones de euros (62.800 millones de dólares) para ayudar a la mayor economía de Europa a resistir su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial.
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Una mayoría de los miembros de la cámara, que representa a los 16 estados alemanes, votó a favor del paquete, que incluye una mezcla de inversiones en infraestructura y recorte de impuestos.
El paquete, acordado entre los conservadores de la coalición de la canciller Angela Merkel y los socialdemócratas, siguió a un programa de estímulo del año pasado, que el Gobierno estimó en unos 31.000 millones de euros.
El programa, que será financiado mediante una nueva deuda pública por valor de 36.800 millones de euros (47.380 millones de dólares), va dirigido principalmente a aumentar las inversiones, tanto a nivel federal, como regional y local, y a mejorar la educación.
Además incluye pagos asistenciales, una importante reducción de la carga impositiva, rebajas de costos laborales y el pago de subsidios para la compra de automóviles, entre otros.