6 de enero 2004 - 00:00

Parmalat: estafa fue "obediencia debida"

Milán (Reuters) - El ex jefe financiero de Parmalat insistió ayer en que Calisto Tanzi, fundador del grupo, es el culpable del escándalo financiero que envuelve al gigante alimentario italiano. Mientras representantes judiciales de Nueva York intensificaban una investigación sobre el papel que ejercieron los bancos estadounidenses en el caso Parmalat, Fausto Tonna, ex CFO del grupo, era interrogado por los fiscales de Parma, la ciudad italiana donde está la sede del grupo. Los fiscales sostienen que Tonna ayudó a crear una red de compañías externas (offshore) con activos artificiales, lo que provocó un agujero financiero en el grupo alimentario que podría superar los u$s 13.000 millones. Una fuente judicial dijo que Tonna, quien es sometido a un interrogatorio que podría prolongarse hasta hoy, reiteró que él se limitó a obedecer las órdenes de Tanzi. «Yo sólo cumplía las órdenes de Tanzi», habría dicho Tonna a los fiscales. En tanto, el regulador del mercado italiano, Consob, pidió ayer a un tribunal de Parma la anulación de los resultados de 2002 de Parmalat, que mostraban un beneficio neto de 252 millones de euros por no cumplir con las normas contables. Según el diario estadounidense «The Wall Street Journal», los investigadores del caso también estudian si Parmalat violó las leyes antimonopolio italianas por la venta de dos negocios a un comprador estadounidense.

Estaba previsto que el administrador designado por el gobierno italiano, Enrico Bondi, comenzara a reunirse con bancos italianos para pedirles créditos de emergencia. Según algunas versiones, esos créditos podrían oscilar entre 50 y 100 millones de euros. Sin embargo, un consejero de Bondi, el abogado Umberto Tracanella, dijo a los periodistas que aún no había una decisión de los bancos si los concederían. Hasta ayer las autoridades habían arrestado a ocho personas -entre ellos Tanzi y Tonna-en relación con el fraude y siguen presos. Los fiscales intentan componer el rompecabezas del paradero del dinero desaparecido y averiguar si queda algún resto. Para ello, también han contactado con bancos extranjeros. Además han surgido cuestionamientos sobre los bancos estadounidenses que contribuyeron a manejar la venta de bonos de Parmalat por valor de unos 8.000 millones de euros entre 1997 y 2002. Tanto la Comisión de Valores de Estados Unidos como el fiscal de distrito de Manhattan, Robert Morgenthau, y el fiscal general de Estados Unidos participan en la investigación.

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