La firma de los contratos de compraventa entre de la filial argentina de la Banca Nazionale del Lavoro (BNL) por parte del Banco Hipotecario SA (BHSA) se pospuso hasta mediados de marzo, luego de que se produjeran algunas desinteligencias entre los directores de IRSA (el grupo que controla el Hipotecario) y los que representan al Estado y al PPP ( programa de propiedad participada). De todos modos, el principal representante del Ministerio del Economía en el directorio del BHSA, Julio Macchi, salió ayer a poner paños fríos a un conflicto que parece haberse desactivado antes de nacer. El también vicepresidente de River Plate afirmó en declaracionesradiales que el Estado finalmente no pondrá reparos a la compra de la BNL, lo que harán luego de revisar los contratos. «Si hay voluntad política en menos de 24 horas esto se acuerda; tengo instrucciones para eso», dijo Macchi en una clara señal de que la situación es menos grave de lo que algunas fuentes del Palacio de Hacienda intentaron hacer ver el miércoles.
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Es que, a pesar de que en las cercanías del secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, habría alguna tentación de incrementar la participación estatal en el BHSA (en línea con lo que está sucediendo con otras empresas reestatizadas), lo cierto es que la conversión del Hipotecario en un banco minorista es básica para garantizar su continuidad.
Esto parece haber sido comprendido por los inversores, dado que ayer el papel del BHSA subió casi 7% en la Bolsa de Comercio, luego de tocar un máximo de 10%. En esta línea, Macchi agregó que «estamos absolutamente de acuerdo con la bondad de la operación. Nos encanta que se unan el Banco Hipotecario y la BNL».
Según fuentes del mercado, el cierre de la operación se produciría alrededor del 15 de marzo, fecha en la que el grupo comprador deberá depositar 20 por ciento del precio pactado, o sea unos u$s 46 millones -que surgen del giro del Hipotecario-. Otro trámite que está pendiente es la designación de un banco (sería el Deutsche Bank) para que sea depositario del «escrow fund» donde se colocarán las acciones en garantía por el pago del saldo de precio.
Las mismas fuentes aseguraron conocer que nunca en las conversaciones entre la gente de IRSA y los representantes del gobierno se habló de la cuestión del personal de la BNL, pero está claro que al menos por los próximos 18 meses no se producirán cambios ni despidos.
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