21 de junio 2001 - 00:00

Peajes: la rebaja superará 30% sobre actuales tarifas

Las tarifas de las rutas por peaje bajarán entre 30% y 60% (dependiendo del tipo de vehículo) respecto de lo que se viene cobrando hasta hoy, y no a $ 0,75 cada 100 kilómetros.

Así lo confirmaron a este diario altas fuentes del Ministerio de Infraestructura, que admitieron además la imposibilidad de imponer las reducciones tarifarias antes de que el secretario de Obras Públicas, Aníbal Rothamel, firme una resolución aclaratoria del Decreto 802, publicado el martes.

El problema es que Rothamel está en Brasil, y la resolución está siendo elaborada en el Organo de Control de Concesiones Viales (OCOVI), que dirige Carlos Hidalgo. En diálogo con este diario, el funcionario admitió que no estarían en condiciones de aplicar las rebajas de peajes antes de que termine la semana. Hidalgo agregó: «Estamos estudiando el cuadro tarifario que deberán aplicar los concesionarios, porque en cada cabina el precio es diferente».

Sin notificación

Según admitieron empresarios del sector, hasta ayer a última hora no habían recibido notificación alguna de las autoridades sobre qué actitud tomar con los cuadros tarifarios. «Lo que sí estamos recibiendo son las quejas de los usuarios, que nos culpan a nosotros por no rebajar los precios; no podemos hacerlo hasta tanto nos digan cuánto debemos cobrar.» Hidalgo confirmó que los «call centers» del órgano de control también están al rojo vivo por las quejas de los automovilistas, que ya están pagando el aumento del gasoil de ocho centavos (cinco de los cuales se destinarán a financiar esas rebajas) y no tienen contrapartida en las cabinas.

Otro de los temas que habrá que definir es el subsidio a los transportistas; desde hace dos años los camioneros gozan de un descuento de 50% sobre las tarifas vigentes, contra la presentación de una tarjeta emitida por el órgano de control, la cédula verde y su inscripción ante la DGI. La discusión en este caso es para definir si se mantiene o se elimina, ante la rebaja de 60% que tendrá el sector.

Además, se buscará un mecanismo por el que los camioneros que pagan monotributo gocen de algún modo del mismo beneficio que tienen los inscriptos en IVA, que pueden imputar contra ese impuesto lo que pagan por el ITC. «La idea es alentar a que quienes están en negro entren en el sistema, y se están buscando los mecanismos con la AFIP, porque es un problema netamente fiscal», dijo Hidalgo.

Queda el tema de los camiones extranjeros, que atraviesan el territorio argentino casi sin cargar combustible (hoy muchísimo más caro que en Brasil o Chile) y se benefician con el descuento de 60% que se financia con el aumento al gasoil.
«Se está buscando el mecanismo para evitar esta injusticia, pero creemos que lo más justo es otorgar el descuento sólo a los vehículos que estén inscriptos en el Registro Nacional del Automotor», aventura el funcionario.

Además de la falta de definición sobre los cuadros tarifarios, los empresarios consultados ayer seguían inquietos por el tema de la caja que dejarán de percibir. Según trascendió, se dispondría que los agentes de retención (las petroleras) depositen lo recaudado por el ITC en una cuenta de un banco a designar (sería el
Banco Nación), y el fideicomiso (que funcionaría en el seno del ministerio de Carlos Bastos) liquidaría lo que le corresponde a cada concesionario cada 15 o 30 días -también está por definir el plazo de pago-, previa auditoría respecto de cuántos vehículos pasaron por las casillas de cada uno.

Ingreso

Las cuentas que hacen en Economía arrojan un ingreso proyectado de u$s 570 millones cada doce meses por el ITC para el fondo vial; la cifra más que duplica lo que recaudan los peajes, que ronda u$s 270 millones anuales, monto del que 20% (u$s 50 millones) se va en gastos operativos.

¿Se trata del comienzo del fin del peaje?
Está claro que, si a la recaudación actual de todo el sistema se le restan las rebajas a aplicar, el importe queda reducido a niveles casi ridículos frente a lo que ingresa por el ITC.

La idea del gobierno sería llegar de la manera más prolija posible a 2003, cuando vence la mayoría de los contratos de concesión (salvo el corredor a cargo de
Caminos del Uruguay -rutas 12/14-, que obtuvo una prolongación de quince años a cambio de una doble vía en Entre Ríos). Después de esa fecha, lo más probable es que se marche hacia un sistema «mixto»: el denominado shadow toll (peaje en las sombras), por el que el concesionario le cobra al Estado por cada vehículo que transita su ruta -el conductor no paga-. Pero también se mantendrán muchas de las actuales cabinas por una razón casi obvia: hoy es impensable dejar en la calle a los cerca de 5.000 trabajadores directos que tienen los concesionarios.

Proyecto

En este sentido, existiría un proyecto del diputado santafesino (PJ) Héctor Cavallero, que propone aplicar una tasa de dos centavos por litro de combustible (nafta y gasoil por igual) para eliminar todos los peajes. La iniciativa prevé que las petroleras depositen directamente en la cuenta de los operadores de las rutas los importes que les correspondan en forma diaria, sin intervención alguna del Estado.

El mecanismo, apunta el proyecto, alcanzaría para liquidar todas las deudas por subsidios impagos que mantiene el sector público con los privados (que superan ya los
u$s 300 millones). El diputado indica que así se ahorrarán los u$s 50 millones que se gastan en cobrar y liquidar los peajes y se esperanza en que los puestos de trabajo que se perderán serán recuperados con la construcción de nuevas rutas y obra pública a financiar con la recaudación de ese gravamen.

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