22 de junio 2001 - 00:00

Peajes: pagarán u$s 313 millones a concesionarios

Peajes: pagarán u$s 313 millones a concesionarios
El Estado pagará a los concesionarios de rutas nacionales y al operador de las líneas ferroviarias Mitre y Sarmiento deudas atrasadas por un monto de u$s 368,3 millones. Así lo dispone el Decreto 799/01 publicado ayer en el Boletín Oficial pero fechado el 15 de junio pasado.

Según la norma -que tiene un número inferior al decreto que dispone la rebaja de peajes, el 802/01- las empresas que operan trece de los catorce corredores nacionales percibirán un total de u$s 313,2 millones, mientras que TBA (Trenes de Buenos Aires, del grupo Plaza/Cirigliano) percibirá u$s 55,1 millones. Las deudas se liquidarán con Bonos de Consolidación Tercera Serie (BOCON 3).

Es más que obvio que esta compensación largamente postergada se produce en un momento en que los operadores de peaje no ocultan su descontento por la rebaja de las tarifas, un mecanismo que -a pesar de que supuestamente se les garantiza un nivel de ingresos idéntico al que venían percibiendo hasta ahora-les saca de las manos la «caja grande», porque buena parte de su recaudación ya no pasará por lo que cobren en las casillas sino por lo que el Estado les liquide (cuando y donde el Estado decida) del Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC). El decreto, entonces, viene a tratar de «calmar» a los constructores que operan rutas, después de una semana difícil para ellos.

Cabe recordar que el menor peaje se compensará con los ingresos que genere el aumento del precio del gasoil (cinco de los ocho centavos); desde ya, no hay que tener demasiada imaginación para entender de dónde provendrá también el di-nero para pagar las deudas (aun cuando se trate de bonos), dado que la recaudación anual por ese concepto rondaría los u$s 570 millones, según el propio Carlos Bastos, ministro de Infraestructura y Vivienda.

El decreto también dispone remitir a las provincias u$s 178,4 millones adeudados en concepto de «garantías del Fondo Nacional de la Vivienda»; en este caso el pago sería al contado dado que el decreto no habla de hacerlo en bonos.

Las deudas tienen orígenes diferentes: en el caso de las rutas se trata del subsidio conce-dido a las empresas en 1995 por el entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo, a cambio de que las mismas no incrementaran las tarifas de acuerdo con el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de los Estados Unidos. Desde entonces nunca se había pagado ni un centavo del mismo. También parte de la acreencia corresponde a obras realizadas dentro de los contratos de concesión (repavimentaciones, etcétera).

• Ferrocarriles

Por su parte, TBA cobrará obras realizadas a cuenta del Estado en los ramales que explota; el resto de los concesionarios ferroviarios todavía no está en condiciones de reclamar el pago porque no ha concluido la renegociación de su contrato (Metropolitano) o no ha pasado la auditoría de sus acreencias ( Ferrovías, a la que le deben cerca de u$s 25 millones).

Una fuente cercana a TBA dijo a este diario que la recuperación de los
u$s 55 millones -sobre una deuda total cercana a los u$s 88 millones-marcaría «el inicio del plan de modernización de las líneas Mitre y Sarmiento en todos sus ramales, porque podremos saldar la deuda que teníamos con los bancos y volver a recurrir a ellos para que nos financien el plan».

El proyecto a quince años prevé inversiones que rondan los
u$s 1.300 millones, que se recuperarán con el progresivo incremento de las tarifas (a medida que se vayan entregando las obras). El mismo incluye la compra por licitación internacional de 464 coches eléctricos nuevos para los ramales Retiro-Mitre, Retiro-Tigre, Retiro-J.L. Suárez y Once-Moreno; también la puesta a nuevo de 200 km de vías y la renovación de otros 200 km; la modernización de las 54 estaciones del sistema (antes de 2005) y el «cierre» por Victoria del circuito J.L. Suárez/Tigre.

Los principales acreedores de TBA son los bancos
HSBC -expertos mundiales en financiamiento de obras ferroviarias-Sudameris y BSCH/Río. En igual sentido, las constructoras seguramente aplicarán el importe a percibir a saldar deudas bancarias.

«Todavía falta reglamentar cómo se hará la entrega de los bonos, pero no es lo mismo ir a un banco con un decreto firmado reconociendo una deuda y estableciendo el medio de pago»
, dijo a este diario una fuente cercana a los operadores de peaje.

Otra norma aclaratoria que seguían aguardando los «peajeros» era la resolución con el nuevo tarifario que deberán cobrarles a los automovilistas, resorte de la Secretaría de Obras Públicas. El secretario del área,
Aníbal Rothamel, hasta anoche no había suscripto la resolución que fija los nuevos precios en las cabinas de peaje.

En los considerandos del decreto conocido ayer se apunta que
«la adopción de las medidas propiciadas para dar cumplimiento a los justos (sic) reclamos de los concesionarios viales y del Servicio de Transporte Ferroviario permitirá obtener ahorros significativos para el Tesoro Nacional por el pago de intereses moratorios, y reiniciar los planes de inversión incluidos en los respectivos contratos de concesión». Agrega que la norma permite «cancelar a la brevedad la deuda con las Jurisdicciones Provinciales originada en la integración de la garantía al Fondo Nacional de la Vivienda del año 1999, aliviando la situación financiera por la que atraviesan».

El decreto, hay que decirlo, se dictó en el marco de los poderes extraordinarios concedidos al Ejecutivo.

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