17 de abril 2007 - 00:00

Peligra inflación con salarios que ni con disfraz bajan de 20%

Ya ni con disfraces se puede eludir una preocupante realidad de la economía hoy: la carrera sindical por ver qué sector logra mayores aumentos de salarios. No alcanzan los artilugios para intentar mostrar que la suba es de sólo 15%. Las exigencias gremiales parten de 20% y a ello adicionan pagos extras, eliminación de categorías inferiores (otra suba encubierta) y hasta la reducción de la jornada laboral. Cuesta anticipar qué más puede exigirse (¿vacaciones garantizadas de 45 días por año?). Lo que está claro es que no hay ningún margen de negociación abierto por sindicalistas que aprovechan el impacto que tienen medidas de fuerza en época de elecciones. Hoy se volverán a sentar la UOM y empresas. También los ferroviarios. Estos ya anunciaron un paro de actividades para el jueves. El fin de esta trama no tiene misterios: se cederá a las extorsiones, y las empresas, las que puedan, trasladarán a precios estos incrementos. No debe sorprender porque la historia económica argentina, y no lejana, es rica en ejemplos de estas pujas salariales que derivan en inflación y que se van retroalimentando. Hay final abierto aún en otros gremios, como el de neumáticos, telefónicos, subterráneos y curtiembres. Las pretensiones en ellos son similares y repiten la receta de firmar acuerdo ya o se anuncia un paro. Vencen en paralelo los plazos de la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo. Para seguir de cerca.

El gobierno deberá elegir desde hoy entre dejar de lado el acuerdo cerrado en febrero con Hugo Moyano para que los aumentos salariales tengan tope de 15% o soportar paros en varios sectores. A esta altura es un hecho asumido oficialmente que hay al menos siete gremios que no están dispuestos a aceptar ese límite y que, disfrazadas o no, exigen alzas de 20%, más adicionales. En esta situación están los metalúrgicos, los trabajadores del neumático, los ferroviarios, subterráneos, curtidores, gastronómicos y los telefónicos, quienes anunciaron que de no llegar rápidamente a un acuerdo comenzarán las medidas de fuerza.

Incluso los ferroviarios ya le pusieron fecha: desafiando el dictamen de conciliación obligatoria pararían este jueves.

Moyano había prometido alinear a toda la CGT oficial. Logró en parte su cometido con los bancarios y los plásticos, los que firmaron el alza de 15%, pero disfrazados, los aumentos son en realidad de más de 20 por ciento si se computan pagos no remunerativos.

  • Internismo

  • La situación cambia cuando los que negocian son sindicatos que le disputan la interna en la CGT a Moyano, como el gastronómico Luis Barrionuevo, y cuando se trata de gremios afilados a la CTA, como los empleados del neumático. En ambos, las exigencias ni con disfraces bajan de 20 por ciento.

    La situación por sector es la siguiente:   

  • Metalúrgicos. Las paritariasde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) son las más demoradas, ya que la de hoy será el encuentro número 13 entre las partes. Incluso, un plenario de secretarios generales dio mandato al gremio para iniciar un «plan de lucha» que incluye un paro si no prosperan las negociaciones. La UOM, que reúne a casi 200 mil trabajadores en todo el país, reclama un aumento salarial de 20% y una suma fija de 200 pesos para las categorías más bajas.   

  • Trenes. La Fraternidad y la Unión Ferroviaria, los dos sindicatos que agrupan a trabajadores, volverán a discutir hoy sus paritarias. El gremio decidió levantar una medida de fuerza de 24 horas en los servicios de cargas y urbano de pasajeros a raíz de la conciliación obligatoria dispuesta por el ministerio, pero advirtió que de fracasar las negociaciones cumplirán el jueves esa medida. Los maquinistas reclaman una mejora de 25% y que se discuta la posibilidad de una reducción en el horario de trabajo. Según trascendidos, los aumentos para este sector podrían llegar a 20% y serían cubiertos por mayores subsidios públicos por unos 40 millones de pesos para este año, para evitar alzas en los boletos.   

  • Telefónicos. Los trabajadores de la Federación de Obreros y Trabajadores Telefónicos (FOETRA) retomarán mañana las discusiones con Telefónica y Telecom, pero ante el panorama del anuncio de un paro para la próxima semana. La exigencia sindical se basa en el reclamo de un incremento salarial de 25%, más la reducción de la jornada laboral de media hora (ya en 2006 se redujo 30 minutos).   

  • Neumáticos. Mañana retomarán sus discusiones el Sindicato Unico de Trabajadores del Neumático ( SUTNA) y las empresas Pirelli, Bridgestone y Fate. La característica del gremio que dirige Pedro Wasiejko es que representa el mayor reclamo, con un alza pedida de 38% y un mínimo de $ 2.471 mensuales. El panorama en este caso es poco alentador, y ya se habla de un paro de actividades para la próxima semana, cuando venza el período de conciliación obligatoria dictado por el Ministerio de Trabajo.   

  • Curtiembre. El Sindicato de Obreros Curtidores (SOC) agrupa a 10 mil trabajadores distribuidos en 362 empresas radicadas en Capital y el Gran Buenos Aires; y reclama incrementos salariales de 30%. Las curtiembres ofrecieron un aumento de 8% para abril y otro 5% para octubre, lo que fue rechazado por el gremio.   

  • Subterráneos. Mañana también discutirán sus paritarias, la Unión Tranviarios Automotor (UTA), el cuerpo de delegados de las cinco líneas de subterráneos y el Premetro y la empresa Metrovías. Los gremios reclaman un incremento de 30% y la reducción de los horarios. Como este pedido será rechazado, se espera el anuncio de un nuevo paro de actividades.
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