El crudo tipo WTI subió 3,5% a u$s 101,42 mientras las tensiones en Medio Oriente y el norte de África alimentan los temores de una mayor perturbación del suministro, mientras los inversores evaluan el impacto que tendrá en la demanda de energía la catástrofe en Japón.
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Bahréin arrestó al menos a seis líderes opositores, un día después de que su represión de las protestas por parte de la mayoría musulmana chií atrajo una inusual crítica de Estados Unidos y aumentó los temores de un conflicto regional.
En tanto, analistas dijeron que los daños a la infraestructura petrolera en Libia por una rebelión podrían requerir un largo período de reparaciones antes de recuperar su producción normal de 1,6 millones de barriles por día. Actualmente el bombeo cayó cerca de dos tercios.
"Con la crisis japonesa estamos empezando a entrar en un área de riesgo sistémico, en donde los activos pueden tener fluctuaciones extremas sin necesidad de una justificación fundamental", dijo un operador.
Por otra parte, el oro avanza apuntalado por un alza en las tenencias de los fondos transados en bolsa, una mayor demanda física y la debilidad del dólar, pero las ventas de los inversores para cubrir pérdidas en otros mercados limitaban las ganancias. La onza troy cotizó a u$s 1.404,80 (+0,53%).
El oro opera con leves cambios tras conocerse datos en Estados Unidos que mostraron un incremento de la inflación, un declive de las solicitudes de seguro de desempleo y un retroceso de la producción industrial.
"El oro se está moviendo bastante junto con el dólar", dijo un analista. Los mercados bursátiles a nivel mundial mostraron signos de recuperación, pero muchos inversores prestaban atención a las grandes pérdidas generadas por una liquidación ante el devastador terremoto y tsunami en Japón la semana pasada.
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