12 de diciembre 2003 - 00:00

Petroleras esperan que el gobierno suba gas en enero

Petroleras esperan que el gobierno suba gas en enero
"El presidente Kirchner tomará las medidas pendientes en el momento que crea más oportuno", dijo ayer el secretario de Energía, Daniel Cameron, ante unos 200 representantes de compañías petroleras y gasíferas. La afirmación salió al cruce del reclamo por un ajuste en el precio del gas y fue interpretada por varios de los empresarios como una confirmación de que en enero habrá un primer aumento.

Cameron representó al gobierno en el almuerzo convocado para celebrar el día del petróleo y gas, en el que hasta hace un par de semanas, las petroleras esperaban que fuera Néstor Kirchner. El funcionario destacó que «hay buenas señales en la economía, pero el gobierno es plenamente consciente de que el tránsito hacia el crecimiento recién comienza y que hace falta que tenga sustentabilidad en el tiempo».

Para ese proceso, añadió, «es fundamental que la oferta de bienes energéticos pueda responder a los requerimientos del crecimiento». Según la óptica empresaria, estas declaraciones de Cameron implican que en el gobierno hay una mayor comprensión de los problemas que podrían suscitarse desde el próximo invierno por falta de gas natural.


Una señal de precios estimularía que «vuelva a invertirse para encontrar más reservas de gas, lo que recién daría resultados en 2005, pero ya en el próximo invierno, las empresas estarían más dispuestas a bombear al máximo los pozos», dijo un empresario. «El problema es que, sin precios adecuados, no podemos seguir produciendo a niveles récord porque es como si nos estuviéramos comiendo el capital», agregó la misma fuente.

Los voceros empresarios coincidieron en que igualmente no es posible predecir que el invierno 2004 será tranquilo, aun cuando se autorice un aumento en el precio de gas en los primeros meses del año. Otra fuente dijo que «si el gas resulta suficienteo no depende de muchos factores, como los días de frío, la cantidad de agua en represas hidroeléctricas (cuanto menos agua, más necesidad de usar las centrales de gas), y de cómo se comporta la demanda». En este último sentido, uno de los factores que más empujan a la demanda es la conversión de vehículos a GNC. «La señal de precios también puede atenuar la cantidad de automóviles que se convierten a gas y frenar el fenómeno de las industrias que tienen gas interrumpible, pero no quieren cortar porque el fueloil es mucho más caro.»

• Componentes

El precio del gas es uno de los tres componentes de la tarifa. Los otros dos son los márgenes de transportistas y distribuidoras. El gas equivale aproximadamente a un tercio de la tarifa y a un poco más en el caso del consumo industrial. Actualmente, el valor del gas está pesificado y prácticamente congelado desde que se dictó la ley de emergencia. Por eso, el precio en el mercado interno es ahora de 0,45 de dólar por millón de btu, frente a 1,40 dólar que percibían las petroleras antes de la devaluación. De todas formas, considerando las exportaciones a Chile y Brasil y la adecuación de contratos con grandes usuarios, Repsol YPF admite que hoy tiene un valor promedio de 0,80 de dólar por millón de btu, y el valor estaría sólo un poco más bajo para las otras productoras.

Pese a la expectativa de los empresarios, tal como dijo Cameron, la oportunidad, la forma y el porcentaje de suba en el preciodel gas dependerán del Presidente. En noviembre, había circulado la posibilidad de que el gobierno y las petroleras firmaran un acuerdo por el cual se fijaba un sendero de 36 meses para adecuar los precios a cambio de compromisos de inversión y de renunciar a litigar en tribunales internacionales.

Posteriormente, se habría pensado en fijar sólo un primer aumento y que, para no violar la ley de marco regulatorio del gas, éste debía discutirse en audiencia pública, la cual, según se afirma, se haría en la segunda quincena de enero.

Según alguno de los esquemas que se conocen, el precio del gas (que tiene una incidencia de un tercio en la tarifa final) aumentaría 5% para usuarios residenciales medios y 10% para domicilios de más alto consumo.
En tanto, no habría subas para los hogares de menor gasto; las centrales térmicas tendrían una suba de 5%; los comercios y pymes, 10%; y las industrias medianas y grandes, hasta 20%.

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