La asociación italiana de defensa de consumidores, Codacons, propuso ayer imponer un boicot a los productos argentinos que va desde no comprar carne hasta abandonar las clases de tango «para inducir al Estado sudamericano a reembolsar los 14.000 millones de euros invertidos por los italianos en bonos».
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A través de un comunicado que se conoció ayer, Codacons invitó a los consumidores a «desviar sus elecciones sobre bienes análogos, pero de distinta procedencia, y a controlar las etiquetas de los productos vendidos en los diversos supermercados».
El mismo llamado fue lanzado por la asociación a los importadores, para que «elijan a proveedores de países que no sean la Argentina».
• Señal fuerte
«De este modo, será posible lanzar una señal fuerte al gobierno de Néstor Kirchner, hacer que entiendan que los ahorristas están cansados de las promesas de reembolso de los bonos no mantenidas y que luego de negociaciones que no llegaron a ningún lado, ahora queremos resultados concretos», dijo ayer el presidente de Codacons, Marco Maria Donzelli.El objeto del anunciado boicot son -además de los productos alimentarios que Italia importa en grandes cantidades como carne, pescado, vino, miel, fruta y queso- las compañías aéreas, tour operators, restoranes argentinos y escuelas de tango de nacionalidad argentina abiertas en Italia.
«La iniciativa no está destinada a golpear a determinadas marcas o sujetos individuales», precisó Donzelli en un encuentro mantenido ayer por la mañana con la prensa en Italia.
Actualmente, Codacons está tratando de aumentar su visibilidad y tiene intención de crear una lista de consumidores que se presentará tanto a las elecciones administrativas italianas previstas para mediados de junio como a las europeas que se celebrarán en la misma fecha.