Las cuentas públicas registraron en diciembre un déficit fiscal de 337,7 millones de pesos, con lo cual en 2002 el saldo negativo fue de 4.553,8 millones de pesos. Esta cifra representa una reducción de 4.225,7 millones en relación con el desequilibrio de 8.779,5 millones obtenido en 2001. Aunque esta mejora se debió a un efecto doble. Por un lado, el país se encuentra desde la última semana de 2001 en situación de default total con los acreedores privados; además de no pagar vencimientos al Banco Mundial y al Banco Interamericano de Desarrollo. El segundo factor es que las cuentas públicas mejoraron en 2002 por el aumento en la recaudación impositiva y un cierto congelamiento del gasto público.
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El pago de los intereses de la deuda totalizó en el año 2002 un monto de 6.809,5 millones, lo que implica una baja de 3.365,1 millones en la comparación interanual contra 2001.
De esta manera, se consiguió un superávit primario (no contempla el pago de intereses de la deuda) en 2002 de 2.255,7 millones de pesos, lo que significa un incremento de 860,6 millones contra el saldo negativo registrado en 2001. El resultado prima-rio global del sector público nacional sin fondos fiduciarios fue de 3.736,3 millones.
• Mejora
El déficit de toda la Administración Nacional en 2002 fue de 2.511,9 millones lo que significa una mejora de 5.259,4 millones comparado con el resultado del año anterior, gracias a lo recaudado por las mayores retenciones a las exportaciones y a lo aportado por el impuesto al cheque.
Además en el primer semestre del año jugó a favor el impacto pleno del recorte de 13 por ciento sobre salarios y jubilaciones y sobre el gasto primario, que había aplicado el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, a partir de agosto de 2001, lo que determinó una disminución de las erogaciones interanuales por más de 1.000 millones.
Las cuentas del Tesoro cerraron el año pasado con un rojo de 3.094,5 millones si se excluye el déficit de 956,4 millones provocado por las cajas jubilatorias provinciales.
Por su parte, el desequilibrio de las cajas previsionales de las provincias se redujo en 72,4 millones comparado con el desba-lance obtenido en 2001.
Para enero de 2003, la Secretaría de Hacienda, que dirige Jorge Sarghini, prevé un déficit importante debido al impacto del pago de la restitución del 13 por ciento del sueldo a los estatales y jubilados; además de la necesidad de abonar parte de la deuda con proveedores del Estado surgida por la aplicación de la ley de déficit cero de Cavallo. También deberían incluirse en enero los pagos de parte de la «herencia» de la aplicación del Factor de Empalme, por el cual se le deben a las exportadoras argentinas unos 300 millones de dólares.
En la Secretaría de Hacienda, parte de este gasto extra para enero de 2003, se espera compensarlo entre febrero y marzo, para poder cumplir con la meta que fijó el FMI para el primer trimestre del año en la carta de intención que será aprobada formalmente por el directorio del organismo el próximo jueves. Según estos números, el fisco nacional debería mostrar un superávit primario de más de 600 millones de pesos en el trimestre.
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