''Por el real, no es negocio traer autos desde Brasil''
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Edgar Lourencon, CEO de GM Argentina.
En la actualidad, 70% de la producción local se destina a la exportación. Para GM esto representó el año pasado vender unos 73.000 autos al exterior, 250% más que en 2006. Con México la situación es diferente, ya que su economía se maneja en la órbita del dólar y no hay tantas asimetrías, pero el volumen del comercio con ese país no es comparable con el que se tiene con el principal socio del Mercosur.
«Hoy la región es sumamente importante para la casa matriz. Por primera vez, General Motors está vendiendo más autos fuera de Estados Unidos que adentro, más allá de que haya algún cierre de fábrica por no ser competitiva, como en el caso de Chile», explicó el directivo.
En el caso de General Motors, de los 92.000 vehículos que comercializó durante 2007, alrededor de 55% fueron importados y en su mayoría de Brasil. Claro que su estrella fue el modelo Corsa (la versión classic se fabrica en la Argentina), que tuvo un incremento en las operaciones de 20% en 2007 y lideró el ranking de patentamientos.
Por otro lado, el problema que se les presenta a las automotrices es que no pueden trasladar directamente a los precios el mayor costo por la revaluación de las monedas extranjeras como el real y el euro.
«El mercado argentino es muy competitivo con la participación de numerosas marcas y terminales que impiden que haya desborde con los ajustes de los precios. Esa es la realidad. Nuestra política es ir acompañando en lo posible la inflación, pero no es mucho más lo que podemos hacer», dijo Lourencon.
El aumento de los costos por la mayor inflación y la imposibilidad de trasladar esa suba a los precios -según el titular de GM - es el otro tema que está opacando el negocio de las automotrices: «Los costos están subiendo más que los cero kilómetro. Todas las empresas estamos trabajando en mejorar la productividad. En nuestro caso, por ejemplo, estamos gastando menos energía para producir la misma cantidad de autos. Pero la inflación es un problema. Hoy estamos ganando por auto menos que hace un año».
Más allá de esto, la expectativa para el sector es positiva. Según Lourencon el mercado crecerá entre 5% y 10% este año, lo que significaría superar las 600.000 unidades: «Nuestras ventas en el primer bimestre de 2007 crecieron 7,5%. Es decir, estamos dentro del crecimiento global».
De todas formas, la gran apuesta de la marca estadounidense está centrada en el nuevo vehículo que producirán en la planta santafesina (un modelo en el segmento de los chicos) que se conocerá hacia fines de 2009 y para el que se invirtieron u$s 200 millones. «Estamos cumpliendo los plazos previstos. Ya tenemos una visión bastante definida de nuestros proveedores. Al menos una tercera parte será de origen argentino y lo restante será en su mayoría del Mercosur. Ese es el punto donde la Argentina deberá avanzar: en el desarrollo de una industria autopartista fuerte», advirtió el empresario.




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