El gobierno apura un proyecto de cotización de tasas de descuento de cheques, a través del cual se podrán comprar y vender estos valores en la Bolsa de Comercio porteña. Se trata de un instrumento nuevo en la Argentina, pero muy usado en el mundo, que podría en este momento descomprimir a miles de proveedores y empresarios que se ven obligados a cambiar estos valores en las cuevas con tasas de descuento que pocas veces bajan de 5% mensual y aforos que llegan a 40% del monto a cobrar. Se especula con que los cheques de empresas de primera línea cotizarán en la Bolsa con tasas de descuento menores a 3% mensual, mientras que para firmas de segunda línea, las tasas llegarán a cotizar a 3,5% mensual.
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Según pudo saber ayer Ambito Financiero, el proyecto está en manos del subsecretario de servicios financieros, Hugo Medina, ex gerente de la Bolsa, y a la espera de que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, apruebe su instrumentación. Fuentes de la cartera económica aseguraron ayer que la medida saldrá en pocos días y que Lavagna ya habría dispuesto hace algunas semanas que se avance con ese instrumento sencillo de implementar y útil en momentos en que el sistema financiero está muy reacio a dar dinero fresco al sector empresarial y que las tasas en el sistema informal están en las nubes. Es que si bien el ministro dio la orden a su equipo de trabajar con la mayor calma y tanquilidad, para entregar la administración económica sin entrar en temas espinosos, no quiere quedar en la historia como una administración que no hizo nada, más que lograr un miniacuerdo con el FMI. Por eso, en sus últimas semanas está decidido a instrumentar pequeñas herramientas que no le complican la vida a nadie y que, en cambio, pueden ayudar a dar cierta imagen de operatividad de su gestión.
La mayoría de los cheques de pago diferido que se emiten en el mercado están en manos de pequeños y medianos empresarios, que terminan financiando a grandes empresas cuando son a la vez los que más complicaciones tienen a la hora de conseguir dinero fresco para poder continuar la cadena de producción. Entre los empresarios PyMEs están por eso más que expectantes que esta medida, que fue impulsada desde el Departamento PyME de la Bolsa de Comercio, salga antes de retirarse Eduardo Duhalde porque, de lo contrario, anticipan que pueden pasar largos meses o años hasta que otra vez esta carpeta quede arriba del escritorio y a punto de caer en las manos del jefe de Economía como lo está ahora.
Es que cambiar cheques en las cuevas tiene hoy por lo menos dos complicaciones. Una es la tasa.
No hay descuento que baje de 5% mensual para cheques a 30 días, incluso si son cheques de empresas de primera línea. Y el segundo punto, que no siempre se consiguen cambiar estos valores y muchas financieras aplican en todo caso aforos de manera tal que se paga, por ejemplo, 60% del cheque y 40% restante se lo paga recién cuando el valor se cobra.
• Evaluación
Junto a la cotización de cheques en la Bolsa, Lavagna quiere apurar también el uso de los $ 100 millones para financiar a empresas chicas y medianas a través del Fonapyme, un fondo de dinero fresco manejado por la Secretaría PyME que se aprobó en 2001 mediante la ley PyME. Aunque ya pasaron 3 años desde que este fondo está en vigencia, apenas se usaron $ 10 millones y, antes de su partida, el ministro espera entregar otros $ 40 millones a las empresas. Para eso, asesores muy cercanos a Lavagna se reunieron con el titular de Garantizar, César Tortorella, para evaluar de qué forma se podían reducir los requisitos que se piden a las empresas para que más cantidad de ellas puedan presentarse a la licitación de este segundo tramo de un fondo que tuvo muchísima publicidad pero una muy escasa y lentísima aplicación.
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