28 de diciembre 2001 - 00:00

Positivo: Congreso quiere déficit cero para aprobar tercera moneda

Los diputados y senadores peronistas del área económica le exigieron ayer a Rodolfo Frigeri la presentación de un proyecto de presupuesto nacional 2002 equilibrado como condición para sancionar la creación de una tercera moneda. El secretario de Hacienda, Finanzas e Ingresos Públicos acordó con Jorge Remes Lenicov, Rafael González, Juan Schiaretti, Jorge Matzkin, Oscar Lamberto y Jorge Capitanich que se enviarán al Congreso los dos proyectos al mismo tiempo para que sean tratados en forma simultánea. «Sin presupuesto equilibrado no hay tercera moneda», le dijeron a Frigeri durante el almuerzo en el ex Ministerio de Economía. Más tarde, el bloque peronista de diputados se reunió en el Congreso y aunque muchos legisladores pidieron tratar cuanto antes la creación del argentino, que creen podrá impulsar el consumo, se terminó acordando en la necesidad de poner límites a las emisiones de nueva moneda. Todos ven el peligro de un brote inflacionario y una rápida pérdida de valor de la nueva moneda si no se limita el gasto y el monto de la emisión. «El presupuesto 2002 tiene que mostrar equilibrio fiscal y coincidimos plenamente en que para el sostenimiento a futuro de la economía ésa es una condición necesaria», dijo ayer Remes Lenicov.

Los visitantes encontraron a Frigeri en soledad y no en el sentido físico de la palabra. Ven al ministro/secretario sin un equipo fuerte que lo respalde. Por eso es que llevaron el apoyo formal de los dos bloques del Congreso a las acciones que se lleven adelante desde Economía, aunque no exista acuerdo en el Congreso en torno a algunas de las medidas que lanzó el Ejecutivo. En realidad, los legisladores que en la intimidad reconocen estar asustados por la marcha de la economía, creen que Frigeri es la única muralla de contención a los pedidos de aumento de gasto y medidas populistas que provienen de los otros ministerios.

• Exigencia

Pero a pesar del apoyo, la exigencia del Congreso a limitar la emisión de moneda a la necesaria para cubrir los bonos provinciales y alimentar la demanda de liquidez de los sectores productivos tiene una base crítica. Los economistas del peronismo creen que con un presupuesto deficitario o «dibujado», será imposible mantener el valor del argentino.

«La única manera de que la nueva moneda no sea un papel pintado es que el presupuesto sea equilibrado», decía ayer Lamberto, evitando mencionar la frase «déficit cero» que acuñó Domingo Cavallo.

En el Congreso esperan, con cierta ilusión, que los proyectos de presupuesto y la nueva moneda ingresen antes del próximo jueves. Pero existen todavía suficientes problemas técnicos como para demorar la redacción de las dos iniciativas.

En cuanto al presupuesto 2002, el problema central es la baja de la recaudación -que obliga a reducir las proyecciones- el cumplimiento de las promesas que viene haciendo Rodríguez Saá desde que asumió el cargo. «Si restituyen los $ 660 millones del Fondo de Incentivo Docente, 13 por ciento que se recortó a las jubilaciones, se incluye la nueva emisión de moneda y hasta los LECOP que se estuvieron distribuyendo, el presupuesto va a dar deficitario aunque se bajen los 7.000 millones de pesos que estaban destinados al pago de deuda», decía ayer uno de los negociadores del Congreso.

Este cálculo rápido da una idea de las complicaciones que tendrá Economía para elaborar el proyecto de presupuesto 2002 de acuerdo con las exigencias que ahora impone el Congreso, que aparece con una ortodoxia fiscal más dura que el propio Poder Ejecutivo.

El segundo tema a solucionar es la emisión de la nueva moneda. Ayer los diputados y senadores le plantearon a Frigeri la necesidad de que David Expósito, presidente del Banco Nación, deje de hacer declaraciones sobre la forma y montos en que se emitirá el argentino. «No puede ser que hable alegremente de emitir 15.000 millones. Nosotros no vamos a avalar eso. Tapale la boca y que no se atribuya más la paternidad de esto», le pidieron a Frigeri.

Fue entonces cuando los legisladores aclararon que no permitirán una emisión superior a los 3.500 millones de pesos, suficiente para reemplazar los bonos provinciales y alimentar la demanda de efectivo de los sectores productivos y las necesidades para el pago de sueldos. «La idea no es impulsar la demanda llenando el país de argentinos, sino cubrir la demanda de efectivo en los sectores productivos», le explicaron al secretario de Hacienda.

Fuera de esa discusión en el Congreso están convencidos de que la técnica para emitir la nueva moneda tiene sus complicaciones legales. En primer lugar, el Tesoro debe emitir una letra que estaría respaldada por los bienes del Estado que, como definió Rodríguez Saá, incluyen desde la Casa Rosada hasta el Congreso nacional. Esa letra debe depositarse en el Banco Central y sirve como respaldo a la emisión.

• Instrumentos

Pero para introducir al argentino como moneda de curso legal y forzoso, el Congreso no sólo debe votar su creación sino modificar la Ley de Convertibilidad, la Ley de Administración Financiera del Estado y la carta orgánica del Banco Central. Todos esos instrumentos contemplan hasta ahora la circulación del peso y su convertibilidad con el dólar.

«La emisión será muy limitada», dijo ayer Remes Lenicov; «no hemos hablado de números, pero está claro que uno lo tiene que referenciar con la actual base monetaria y también con la actual emisión de Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales. La sociedad tiene que tener la seguridad de que no se va a emitir desenfrenadamente», dijo.

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