19 de enero 2001 - 00:00

Prepara el gobierno más anuncios

Surgieron ayer importantes anuncios en la cumbre de Olivos. De la Rúa buscará que este año se vote sin listas sábana. Se hará una convocatoria a legisladores de todo el país para bajar los gastos de la política. Tiene fecha: el 27 de febrero. Reformularán el sistema de asignaciones familiares. Dicen que el Estado pierde $ 1.700 millones por año; 25% es fraudulento. Hoy se lanzará el plan de obra pública por casi $ 1.000 millones. Revisarán las concesiones del registro de propiedad automotor que dio Carlos Menem en los últimos días de su mandato.

Prepara el gobierno más anuncios
El gobierno lanzó ayer en Olivos la primera batería de anuncios que culminará hoy, a partir de las 8. En un desfile interminable de funcionarios frente a Fernando de la Rúa, se mezclaron medidas para combatir maniobras fraudulentas en materia de asignaciones familiares con otras destinadas a eliminar las listas sábana o a suspender las adjudicaciones de Registros de la Propiedad Automotor del tramo final de la gestión de Carlos Menem.

Resulta cuanto menos llamativo que el oficialismo dispare una cantidad inusitada de directivas -más de media docena de relevancia, matizada con otras menores-durante una sola jornada.

Con esta metodología, seguramente abrumaron no sólo a los mismos asistentes (desde ministros a subsecretarios y legisladores nacionales), sino también a los «movileros» y a la opinión pública en general.

No habrá grandes cambios, se supone, cuando hoy exponga la tanda final, integrada por los responsables del PAMI (Federico Polak) y de las secretarías de Lucha contra el Narcotráfico ( Lorenzo Cortese), de Infraestructura ( Aníbal Rothamel) y de Turismo ( Hernán Lombardi). El debut de Rothamel en las grandes ligas, con una clase magistral sobre el plan de obras públicas, es aguardado con gran expectativa.

Por la tarde, fue Adalberto Rodríguez Giavarini quien inauguró la ronda de balance y proyección de las carteras, después de que De la Rúa prometiera un inventario de Chrystian Colombo sobre problemas pendientes que nunca se hizo. El canciller se despachó con un discurso de más de 2 horas que surtió un efecto casi soporífero en la platea. Todavía se trataba de un encuentro VIP, sólo reservado a funcionarios de primera línea.

Entre alusiones a siglas varias, nadie dejó de escuchar que ya está en camino una entrevista del Presidente con George W. Bush. Le siguieron en el turno, Federico Storani (Interior), Jorge de la Rúa (Justicia), Patricia Bullrich (Trabajo) y Graciela Fernández Meijide (Desarrollo Social), ya con auditorio ampliado a 120 personas. A continuación, hablaron Hugo Juri (Educación), Héctor Lombardo (Salud) y Ricardo López Murphy (Defensa).

Una vez que finalizaban su charla en el salón de convenciones de la quinta presidencial, acudían escoltados por el vocero
Ricardo Ostuni a conferencias de prensa individuales, salvo Bullrich y Meijide que compartieron micrófonos, cerca de las 17. Adentro, las vituallas seguían escasas (algunos sándwiches y mucha agua mineral), ya que nunca hubo almuerzo.

Por si fuera poco,
De la Rúa mismo desactivó las excursiones hasta las 2 austeras tablas servidas en la entrada. «No vayan a comer que después se quedan dormidos», los retó desde la cabecera de la mesa principal, en forma de «U». No fue el único consejo. También recomendó a los presentes que «recorran más los medios» de comunicación y que «intercambien información» entre los diferentes ministerios.

Storani
se prodigó en transparencias, eliminación de listas sábana y recorte de gastos en la política (ver nota aparte). El hermano del primer mandatario fluctuó entre el anuncio de que se construirán 3 cárceles nuevas, y la suspensión por 90 días de 15 registros de la propiedad automotor -adjudicados durante el menemismo-porque la Oficina Anticorrupción encontró «irregularidades» en los trámites. Además, anunció que se completará el informe de la Conadep con la digitalización y el desarrollo del banco genético.

Sonrisas

Bullrich habló de reducir la litigiosidad por asignaciones familiares fraudulentas que le cuestan al Estado $ 1.700 millones y Mario Vicens -que reemplazó a José Luis Machinea- sonrió. Por enésima vez, confirmó que habrá un plan de regularización de empleados, dedicado especialmente a trabajadores rurales, microempresas y servicio doméstico.

Meijide
anunció que se agruparán planes alimentarios en el programa UNIDOS, que atiende a 600 mil familias en todo el país. Juri mencionó la intención de equilibrar diferencias educativas con las provincias más relegadas. Lombardo se propuso profundizar la línea de desregulación de obras sociales. López Murphy subrayó que la Argentina es el único país emergente, cuyas fuerzas armadas están absolutamente subordinadas al poder político.

Dejá tu comentario

Te puede interesar