El gobierno estableció con las petroleras que hasta el 31 de julio el precio del gasoil será de 0,75 peso por litro, ya sea vendido en forma directa o a través de «tarjetas compañía» para el transporte de cargas y de pasajeros. Este precio incluye una compensación de impuestos, o directamente una rebaja, cuyo monto no se precisa, y sólo para volúmenes que en promedio sean iguales a los utilizados durante el segundo trimestre de 2001.
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Para el resto de los usuarios, lo que viene son nuevas subas. En primer lugar, porque hoy pagan 0,05 peso por la llamada tasa vial, y ahora pasarán a tributar 18,5% del precio del combustible sin impuestos, lo que equivale a alrededor de 0,10 peso, y a un aumento en el surtidor de 4 a 5%, según las marcas.
En segundo lugar, una vez encaminado el abastecimiento de gasoil, y apenas salgan del nivel de exposición actual motivado por esa situación y las medidas de fuerza de los transportistas, las petroleras volverán a aplicar subas al público.
Esto es así porque el precio internacional del petróleo se consolidó en la última semana por encima de 26 dólares y el tipo de cambio, por lo menos hasta el viernes, había traspasado la barrera de los 3 pesos. Considerando esas variables, se espera que el litro del gasoil termine ubicándose por encima de 1 peso y el litro de nafta súper por arriba de 1,40 pesos, con variaciones según cada petrolera.
•Compensaciones
Con respecto al nuevo fondo que se conformará con la tasa al gasoil, según el Decreto 652, conocido ayer, se destinará 40% al sistema ferroviario de pasajeros y de carga, para compensar tarifas al transporte automotor de pasajeros de áreas urbanas y suburbanas, y también «para favorecer aspectos vinculados con la transformación del transporte de cargas».
El restante 60% se destinará al sistema vial para cubrir las compensaciones previstas durante el gobierno de Fernando de la Rúa para los concesionarios de las rutas nacionales por peaje y para inversiones en la red vial.