Para privados, se mantendrá política fiscal "expansiva"

Economía

Advierten que Economía tendrá que enfrentar tensiones opuestas en un año en el que habrá elecciones legislativas y nuevas metas a cumplir con el FMI.

En la opinión de algunos economistas y consultores, los datos preliminares del Presupuesto 2021, que contemplan un déficit primario del 4,5% del PBI, muestran que el Gobierno no piensa realizar cambios a la política fiscal. Anticipan que el ministro Martín Guzmán deberá sortear tensiones opuestas ya que por un lado habrá una propensión a subir el gasto en el marco de un año electoral, y por otro la necesidad de cumplir con la meta que se termine acordando con el FMI.

Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) sostiene que un rojo primario del sector público como el que se prevé “reflejaría una continuidad de política fiscal expansiva por parte del Estado nacional”. El trabajo sostiene que es necesario “analizar en detalle la política de gasto y la política tributaria que estarán detrás de los números” y por lo tanto concluye que “el proyecto de Presupuesto debería reflejar de manera clara el conjunto de acciones que el Gobierno nacional pretende ejecutar en 2021, año que contiene una gran incertidumbre respecto al desarrollo de la pandemia covid-19”.

El reporte considera que en el caso argentino “los proyectos de Presupuesto la mayoría de las veces anticipan una realidad que luego no se concreta, con marcada diferencia entre proyección y realidad” y por ello se tienen que ir modificando a lo largo del año.

En ese sentido, el economista Diego Piccardo, de la Fundación Libertad y Progreso (FLyP), afirmó que las proyecciones del sector público de 2021 son consistentes con la eliminación completa de los gastos del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y del Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) vinculados al covid-19. No obstante advirtió que es “muy difícil que el IFE desaparezca de un año para otro” debido a las elecciones legislativas que se producirán en octubre. Por otro lado indicó que “la negociación con el FMI tira en el sentido inverso”. “Creo que el Presupuesto 2021 va a decir que se eliminan totalmente los gastos de pandemia, pero no se si va a pasar eso”, explicó el economista. También advirtió que si la obra pública figura como el motor de la recuperación, ese tipo de gasto apunta al sentido contrario de lo que reclamará el Fondo. “Con el incremento de ingresos tributarios como consecuencia del aumento de la actividad, más la reducción del gasto de pandemia se puede llegar al 4,5% comodamente y hasta un poco menos si se logra que las tarifas sigan a la inflación para que no se incremente el gasto en subsidios”, explicó.

Edgardo Stampone, socio de Impuestos del estudio Auren, estimó que el gobierno no tendrá margen para incrementar la presión fiscal, de modo que todo lo que haga debería ajustarse por el lado del gasto. Manifestó que si en 2021 se creara algún nuevo tributo “tendría que ser algo muy específico” que apunte al sector financiero o la agroindustria, ya que a su entender el resto de la economía “no tiene chances de soportar nuevas subas de la presión fiscal”.

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