10 de noviembre 2004 - 00:00

Primer acuerdo: no hablar más de inversiones

El gobierno argentino le aseguró ayer al de China que durante la visita del premier Hu Jintao por la Argentina no se hará ningún «megaanuncio», sino que simplemente habrá declaraciones diplomáticas sobre la nueva relación comercial bilateral. Sólo se presentarán por separado los acuerdos que se firmarán para obras de infraestructura y apertura del mercado Chino, pero sin dar cifras ni proyecciones sobre lo que implicarán estos tratados. Además, desde el gobierno se le prometió al visitante que no tendrá ningún encuentro directo con la prensa, y que su comunicación pública con los argentinos será en sólo dos momentos concretos. El primero, luego del encuentro del martes a las 18 con Kirchner en la Casa Rosada, cuando los dos presidentes se presenten brevemente ante las cámaras de televisión en el Salón Dorado. El segundo, será el miércoles, cuando Hu Jintao hable ante la Asamblea Legislativa. En ninguno de los dos casos se sabrá de antemano cuál será el contenido del mensaje del visitante. Ni siquiera el gobierno argentino tendrá acceso al discurso.

Después de estas promesas sobre el tratamiento público de la visita de Hu Jintao a la Argentina, pareció volver la calma entre los negociadores de los dos países que están preparando la llegada del presidente Chino al país.
Las relaciones habían caído en una especie de crisis, derivada de la mala impresión que generaron en la embajada china en Buenos Aires las apariciones e interpretaciones sobre los resultados que tendría la visita de Jintao a Buenos Aires. El dato que habría terminado de provocar el malhumor oriental fue la aparición de la cifra de 20.000 millones de dólares en los medios; lo que provocó una fuerte reacción en la delegación oficial de China en Buenos Aires que dirige el embajador Xiogang Ke y que políticamente maneja el consejero Jingang Liu. Según fuentes del gobierno argentino, este último sería el que está comandando las negociaciones políticas de la visita de Hu Jintao a Buenos Aires luego de la aparición mediática del tema y de la calificación de « megaanuncio» de los tratados a firmar.

Con la «paz» casi acordada, y la desaparición de las opiniones públicas o semipúblicas del gobierno argentino sobre el contenido de los acuerdos, Jingang Liu y los representantes de presidencia de la Nación retomaron los contactos para cerrar los lineamientos de la visita del premier chino.

Mientras tanto, ayer el gobierno chino continuó con sus declaraciones, destinadas a bajar el tono de los acuerdos.
A los dichos del director de la oficina de información del Consejo de Estado de la República Popular China,Yang Yang, del lunes, que calificó la proyección de inversiones por u$s 20.000 millones como « desmesurada», se sumaron ayer los del vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhang Qiyue.

• Desmentida

Si bien Qiyue afirmó que los acuerdos que se firmarán apuntan a «reforzar las relaciones comerciales bilaterales», inmediatamente moderó las expectativas sobre una elevada cifra de inversión. Sobre el número, directamente refirió a que para dar precisiones hablaron con «las autoridades argentinas» aunque ese monto de dinero «ya fue desmentido».

Mientras tanto, otros dos países latinoamericanos con buenas relaciones con China hicieron ayer públicos dos acuerdos económicos y comerciales importantes, pero en estos casos en conjunto con las autoridades del país oriental. Ayer, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva anunció que China le abrirá el mercado de su país a la carne brasileña; a la vez que en Honduras se presentó un proyecto de construcción de un ferrocarril bioceánico cuya inversión se hará con capitales chinos por u$s 1.000 millones.

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