Productores hacen "vaquita" para poder sembrar más
-
Crisis en la pesca: por la suba de costos, las pérdidas ascienden a casi 30% y en el sector advierten parada de barcos
-
La actividad en la industria textil tocó su piso histórico: ya se perdieron 20.000 empleos desde fines de 2023
Si bien los pools de siembra no pudieron capitalizar la suba de precios generada durante los últimos tres meses de este año, se cree -sobre la base de informes internacionales- que la firmeza de las cotizaciones se mantendrá en la próxima campaña. En consecuencia, ya comienza a gestarse una ola de nuevos emprendimientos que buscan seducir a potenciales inversores que aportarían una fuerte ola de capital para la actividad agropecuaria. El panorama de seducción incluye los datos sobre rentabilidad del agro generada en pesos durante este año, que muestra, por ejemplo, según el esquema elaborado por el gobierno, un margen de rentabilidad que llega a 14% en dólares en el caso de la soja en un esquema de sólo 300 hectáreas propias.
Los pooles de siembra, en sus mejores épocas, solían operar con tierras generalmente arrendadas. «Hoy es rentable, pero riesgoso. La modalidad está más acotada por los valores de arrendamientos, aunque muchos se pagan en cuotas y siempre en quintales. Hay volatilidad de precios agrícolas y se generaliza más la siembra en campos de terceros o la unión entre contratista, productor y laboratorio, y si bien hay pooles institucionalziados, no son al estilo de los conocidos años atrás», aclaraba el especialista Mario Arbolabe.
En efecto, se indica que los pooles actuales se caracterizan por su matiz productivo con participación de inversores externos al sector que aportan capital, pero reparten ganancias en partes iguales con los demás integrantes del esquema productivo. Sobre ese esquema avanzan ahora, apenas tímidamente, algunos emprendimientos del interior. En algunas zonas de Buenos Aires, ya ofrecen la integración al negocio, aunque el panorama aún es incierto sobre la evolución de esta modalidad.
En otras épocas, los pools de siembra eran alternativas financieras que permitían una participación con el cobro de dividendos a fin del ciclo.
Sin embargo, los empresarios rurales no se engañan y recuerdan que si bien los pools de siembra pueden seducir inversores, durante los años '97 y '98 generaron estruendosos fracasos debido a la euforia generada por precios que dos años antes se mostraban auspiciosos. Los administradores de algunos pooles de siembra pagaron precios muy altos en arrendamientos y fallaron en la apreciación del negocio con errores en el cálculo de volumen de cultivos y nula cobertura de precios.




Dejá tu comentario