18 de febrero 2003 - 00:00

Productores y exportadores definen lockout del campo

Exportadores de productos del campo, por un lado, y empresarios rurales, por el otro, comenzarían a definir mañana la modalidad de una medida de protesta en conjunto o por separado, que podría terminar en un lockout sectorial como reacción ante el Ministerio de Economía por los retrasos en la devolución del IVA y la liquidación del Impuesto a las Ganancias sin el ajuste por inflación.

Desde el mismo sector se admite que el campo podría frenar la comercialización durante una semana: no se vendería y no se liquidarían exportaciones, lo que terminaría afectando las cuentas de Economía.


• Malestar

Desde las entidades rurales se admite que «hay mucha bronca» por los temas impositivos. Si bien desde el gobierno se prometió una revisión del IVA agropecuario, los ruralistas indican que la buena recepción desde el Ministerio de la Producción y desde la Secretaría de Agricultura se frustra en las decisiones finales del ministro Roberto Lavagna. Ayer mismo en la Secretaría de Agricultura se continuó analizando la posibilidad de permitir algún tipo de corrección en los balances, que evite una liquidación considerada «ficticia» del Impuesto a las Ganancias. En cuanto al IVA, que el gobierno impuso en 10,5% para la venta de cereales y generó una catarata de críticas desde los productores (ya que compran insumos con una alícuota de 21 por ciento y generan un crédito fiscal de difícil recuperación) se sigue estudiando alguna clase de «compensación» para que la diferencia entre el IVA compras y el IVA ventas pueda ser destinada al pago de otros impuestos.

Mientras algunos técnicos del gobierno habrían admitido ante los técnicos de las entidades que «el IVA no es neutro», desde el gobierno se ofreció ayer una suba de 2% en el IVA y llevarlo a 12,5%, alícuota que, dicen, permitiría alcanzar cierta neutralidad. Para los economistas de las entidades «el IVA sería neutro en 17%».

Desde Producción se analiza también la posibilidad de dejar sin efecto -aunque debería haber acuerdo de Economía y reforma de la ley- el impuesto de 2,5% que se aplica por retenciones de IVA. En esto coincidió el mismo titular de Agricultura, Haroldo Lebed, quien ya había admitido el viernes que «si la retención de IVA no es de devolución automática, por más que 10,5 sea neutral, existirían saldos indisponibles que el productor no puede manejar. Este es el punto de discusión en el que estamos trabajando y trataremos de llegar a un acuerdo».

El acuerdo, o el desacuerdo, llegará mañana temprano en la sede de Agricultura. Por la tarde, toda la cadena agropecuaria -productores, industrializadores y hasta vendedores de insumos- coincidirán en una reunión multitudinaria en la que se definirá cómo sigue la relación con el gobierno.

Desde la exportación esperan acordar con las entidades del campo para la realización de una medida en conjunto. Los vendedores de granos y aceites ya piensan en una paralización de la operatoria agrícola durante una semana, hecho que incluiría un freno en la liquidaciones de divisas ingresadas por exportaciones. Los exportadores se quejan porque el gobierno les adeuda alrededor de $ 1.500 millones por devolución del IVA y u$s 160 millones pendientes del viejo «factor de convergencia», creado por Domingo Cavallo.

La dirigencia del campo, con matices, coincide en la necesidad de una medida de protesta aunque teme que se la vincule a los piqueteros, y entonces se inclinaría por un paro «tranqueras adentro». Sin embargo, el combativo perfil de algún dirigente como
Eduardo Buzzi, de Federación Agraria -más proclive a las manifestaciones callejeras-, podría hacer naufragar la imagen de unidad que, por ahora, muestran -al menos públicamente- las diversas entidades de la producción agropecuaria.

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