El Estado multiplicó por 133 los recursos a pymes en 16 meses

Economía

Se trata de los recursos del fondo de garantías FoGar, dijo el secretario Pyme. Bancos preparan asistencia a empresas con "balances golpeados" por la crisis. Las SGR saldrán al mercado con "avales sindicados".

El secretario de la Pequeña y Mediana Empresa, Guillermo Merediz, tiene sobre su escritorio una pantalla en la cual sigue casi en tiempo real la cantidad de créditos que viene otorgando la cartera de Desarrollo Productivo para las pymes. El último dato que vio fue el de 658.712. El funcionario brindó ese detalle al participar del Primer Encuentro para Empresas Argentinas organizado por la SGR Garantizar y la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA) en el marco de la celebración del Día del Empresario y Empresaria Nacional. A la reunión asistieron además el titular de Garantizar, Gabriel González; el de ABAPPRA, Marcelo Mazzón; el vicepresidente del Banco Nación, Matías Tombolini; la miembro del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (UIA), Agustina Schcolnik, y la presidenta de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA-JOVEN), Marcela Rauzi.

Merediz precisó que el Gobierno puso en marcha una política de crédito de 31 líneas por $230.000 millones. Entre ellos figuran los recursos del Fondo de Garantías Argentino (FoGar) destinados a asistir a las pymes. El funcionario dijo que los préstamos “se multiplicaron por 133” en 16 meses. “En 2019 el FoGar contaba con 1.662 créditos y el número de ayer (por el miércoles) era 658.712”, aseguró. “La pandemia nos deparó un escenario complejo para la planificación del largo plazo y de cortísimo plazo. Hay un contexto complejo del mundo, en el que la Argentina está pudiendo transitar una situación que es muy heterogénea”, afirmó.

El secretario Pyme indicó que “Argentina está recuperándose a partir de política industrial y de desarrollo productivo de mediano y largo plazo”, y manifestó que “hay sectores que están produciendo por encima de 2019, como la industria automotriz y la vinculada a ella, la metalúrgica, la de línea blanca, la de maquinaria agrícola y la textil”.

En tanto, desde el sector financiero anticiparon que se analizan nuevas líneas de asistencia para pequeñas y medianas empresas que luego de la crisis generada por la pandemia, llegan hasta los bancos con sus balances “golpeados”. En tal sentido, Mazzón, director de ABAPPRA, advirtió que “hay pymes muy endeudadas, con números que no la hacen apetecible para un banco”. Según explicó el directivo, la idea es usar las posibilidades que les dan las regulaciones del Banco Central para idear nuevas líneas para atender esos casos. Mencionó herramientas como Fondos de Inversión Directos, Fideicomisos, Factoring Leasing, Warrants y Retroleasing, entre otras opciones a desarrollar en el mercado

“El año pasado hubo una asistencia anticíclica o contracíclica por parte de los bancos, para que nuestros sectores productivos, la fuerza laboral y la capacidad de crear valor de la estructura productiva puedan mantenerse y salir rápidamente de la emergencia”, explicó.

Al respecto, remarcó que a partir de las herramientas del sector público combinadas con el privado, “el financiamiento productivo se orientó a asistir a las pymes en tiempo, forma, montos y moneda, de acuerdo a su necesidad, contemplando cómo hace una empresa para defenderse con sus propios activos y conseguir crédito con sus flujos de fondos”.

Por su parte, Tombolini, dijo que “luego de una política de mitigación el año pasado, ahora hay políticas para la recomposición del capital de las pymes y para proyectos de inversión”. El funcionario precisó que “el Banco tuvo un rol en la pandemia de mitigación de casi $320.000 millones que se inyectaron en créditos el año pasado”, y remarcó que el BNA tuvo la responsabilidad de “asistir a las empresas en el momento en que sucedió el paro cardíaco que tuvo la economía el 20 de marzo del año pasado”. “El Nación es un banco que es referente porque indica y va balizando el camino del desarrollo económico en la Argentina”, afirmó.

González, por su lado, confirmó que las 45 sociedades de garantías recíprocas que operan en el mercado local, trabajan en una nueva modalidad para poder llegar con asistencia a proyectos de mayor envergadura que debido a las regulaciones no pueden ser atendidos por una sola firma. Se trata de Avales Sindicados, que implicarán dividir el riesgo entre las SGR en caso de proyectos de inversión importantes de empresas más grandes del segmento. El titular de Garantizar afirmó que “la mayoría de las pymes está actualmente con niveles de producción superiores a 2019”. “Veníamos de cuatro años de gobierno donde las pymes no podían tener acceso al financiamiento, con tasas de 75% y 25.000 pymes cerradas”, precisó González, quien señaló que “hubo que ayudar a las pymes a rearmarse, a pagar sueldos, a reconvertirse”. Según precisó, la SGR más importante del mercado asistía a 4.500 pymes por año durante el anterior gobierno, y en 2020 asistió a 11.500 por $54.000 millones”.

“El Gobierno acompañó con sus política como el ATP y el REPRO después, con el pago de sueldos para no cortar la cadena de pagos y con la prórroga de vencimientos de las cuotas de la moratoria impositiva, que alivió el peso de la carga que debieron soportar las pymes”, afirmó el titular de Garantizar.

Por su lado, Schcolnik planteó que la crisis de la pandemia obligó a los empresarios a una rápida adaptación a nuevas formas de encarar negocios. “El empresario tiene una virtud y es que se adapta rápidamente. Tenemos capacidad de innovación. En mi sector, que es de papel para envases, el ecommerce nos ayudó a incrementar nuestra producción”, señaló. Y destacó la rapidez de los cambios en la gestión que se está produciendo de la mano de nuevas tecnologías. “Nuestra cobranza ahora es 40% con E-Cheq y sigue creciendo”, destacó.

Del mismo modo, Rauzi describió los cambios vertiginosos que produjo la crisis sanitaria en las empresas industriales. “Cambió la forma de hacer negocios con la virtualidad. En las empresas sabemos que hay un mercado electrónico. Estamos migrando”, explicó la dirigente metalúrgica.

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