13 de marzo 2012 - 00:36

Que apriete, pero no ahorque: España aceptó reducir el déficit pero no en los niveles que quiere la UE

El ministro de Economía de España, Luis de Guindos (izq.) y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker bromean ayer antes de la reunión de ministros de finanzas de la UE.
El ministro de Economía de España, Luis de Guindos (izq.) y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker bromean ayer antes de la reunión de ministros de finanzas de la UE.
La foto del presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, bromeando con el ministro de Economía español, Luis Guindos, retrata bien la situación del país ibérico: la crisis puede apretar pero no ahorcar. Ahora el gobierno conducido por el conservador Mariano Rajoy aceptó revisar la meta de déficit fiscal anunciado a principio de mes tras las quejas de Bruselas. Fue al negociar con la UE suavizar el límite del rojo de la cuentas publicas para este año aunque se comprometió a cumplir con los objetivos impuestos por el bloque común de alcanzar el 3% del PBI en 2013.

Tras fijar un déficit de 5,8% bajo el justificativo de que no incumplían ningún pacto fiscal, España cedió ante las presiones del Eurogrupo y asumió un nuevo límite. Sucede luego de que el lunes, los ministros de Finanzas de la Eurozona le exigieran a Guindos que apunte a un objetivo de déficit más estricto este año con el fin de cumplir su meta para el 2013.

Así el 5,3% del PBI negociado con la Unión Europea es más exigente que la propuesta pero menos que la comprometida inicialmente por el país ibérico. "Reiteramos el compromiso de España con el objetivo para 2013 del 3% y lo único que se pidió a España es una corrección del camino hacia esa cifra", apuntó Luis de Guindos en Bruselas.

Los ministros del bloque dijeron que España debe esforzarse por un objetivo de déficit del 5,3% este año, relajando la meta inicial, pero manteniendo la presión al no permitir que España sitúe el objetivo en el 5,8 por ciento. España ha mantenido una pulseada con Bruselas en las últimas semanas para lograr una suavización de las metas de déficit ante el negro panorama económico español y la desviación en los objetivos del 2011.

A la pregunta de si el objetivo marcado finalmente implicaba que España "había ganado la batalla", el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, dijo en una entrevista: "absolutamente. El que la UE haya reconocido que la situación española era distinta de la que dijo el Gobierno socialista, que te hayan admitido la renegociación, es una prueba de confianza en el Gobierno", señaló.  

En tanto, la UE niega haber dado el brazo a torcer a favor a España con la meta de déficit. "No somos indulgentes o especialmente duros con un Estado miembro o con otro", aseguró el portavoz económico de la CE, Amadeu Altafaj, quien insistió en que el país hará "un esfuerzo muy exigente" durante este ejercicio.

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