2 de enero 2002 - 00:00

Quiebras sumaron $ 4.000 millones

Quiebras sumaron $ 4.000 millones
Los tres años y medio de recesión impactaron de lleno. La cantidad de quebrantos llegó a su nivel más alto desde el '96, pero alcanzó dimensiones inéditas en cuanto a deudas declaradas por las empresas y particulares, que debieron recurrir a los Tribunales Comerciales de la Capital Federal para resolver su continuidad. El dato más relevante es la cantidad inédita de concursos presentados en el último semestre del año, que refleja lo grave de la situación y lo complicado del indicador para los próximos meses. Que haya, además, una fuerte cantidad de concursos implica que el indicador continuará mostrando niveles altos, ya que la presentación de un concurso es el inicio de un proceso de quebranto que puede durar entre cinco meses y un año en resolverse en la Justicia.

En total en los 10 meses y medio de 2001 se registraron 2.303 casos de quiebras y concursos, lo que implica 23% más que en 2000, el '99 y el '98 y 24% sobre el '97, años en que la variable se mantuvo prácticamente estable.

En cuanto a la cantidad, no superó el registro del '96, cuando se habían alcanzado los 2.819 casos.
Sin embargo, es asombrosa la situación en cuanto al volumen de los pasivos denunciados ante los tribunales. En total, en 2001 fueron 3.938 los millones de dólares los que se contabilizaron en los 2.303 casos distribuidos entre los concursos y las quiebras. La cifra es sideral contra los $ 890 millones de 2000 y los $ 546, $ 625 y $ 498 millones del '99, '98 y '97 respectivamente. También es mucho mayor que los 1.474 millones de pesos del '96. La causa de esta notable diferencia es que este año fue terminal para muchos grandes grupos económicos, que no pudieron sobreponerse a los más de tres años de recesión y que hoy debaten su misma continuidad.

El año comenzó en febrero, con una variable de alguna manera controlada y un total de 135 casos, la cifra más baja del año, lo que permitía suponer una mejora sustancial en la situación de la economía real. De todas maneras, ese mes comenzó a reflejar un fenómeno que se repitió durante todo el año: la gran cantidad de obras sociales y mutuales que se inscribieron en los listados. En el primer mes de actividad de los tribunales se vieron los casos de la Obra Social de Panaderías, del Personal de Encotesa y de las Comunicaciones de la República Argentina y del Personal de Estacionamiento y Lavadores de Autos.

En marzo la situación comenzó a cambiar y a elevarse el número de casos y de pasivos. Ese mes se informó la quiebra del Banco Mayo Cooperativo Limitado, con un pasivo de 157.735.469 pesos, además de los concursos de la alimenticia Vauquita (empresa de Trenque Lauquen que integraba el grupo Massera), la textil Polo Ralph Lauren Sudamericana, la empresa de venta de artículos para la construcción Calera Buenos Aires y la textil Pacipa SA, que fabricaba los artículos Vicuñol. Continuaron, además, los problemas en las obras sociales como la del personal del Ministerio de Economía y Obras y Servicios Públicos, la Asociación Mutual del Poder Judicial de la Nación y la Asociación Mutual Transporte Automotor (AMTA).

• Continuidad

Un mes más tarde la cantidad de casos continuaba en aumento, con más obras sociales y mutuales con problemas, como la de la Industria del Vestido, y empresas como la transportadora Rabbione, la Primera Alborada SA de Capitalización y Ahorro, la Destilería Argentina de Petróleo (DAPSA), Dreyfus Comunicación y la Pesquera Mar Azul. En mayo aumentó la cantidad de casos y aparecieron en el listado la empresa dedicada a la elaboración de té Walker Hermanos SA y Transportes 9 de Julio.

Junio de 2001 fue terminal. Ese mes se registró el caso más importante del año en cuanto a su pasivo y complejidad jurídica: Aerolíneas Argentinas, que presentó su concurso donde se denunció una deuda de 850 millones de pesos. Además, se registró el concurso de la Editorial Sarmiento, que publica el diario «Crónica» y Estrellas Producciones (del mismo grupo), la aerolínea Líneas Aéreas Privadas Argentinas (LAPA) y Showcenter.

En agosto la presión sobre los pasivos tuvo una disminución, pero continuó el aumento en la cantidad de casos. Ese mes hubo más obras sociales con problemas
(Obra Social del Personal Aeronáutico -OSPA-, la Obra Social de Supervisores de la Industria Metalmecánica de la República Argentina y la Asociación Mutualista Evangélica. También aparecieron en los listados la textil Karina Rabollini, la pesquera Zanella Mare la Fundación Cinemateca Argentina y hasta la parapsicóloga Blanca Rosa Curi. En setiembre la situación comenzó a desmadrarse. El caso más notorio fue la presentación en concurso del Correo Argentino, empresa a la que se le determinó un pasivo cercano a los 700 millones de pesos. Impactó también la aparición del concurso de la empresa Entertainment Sepot SA, el nombre de fantasía de la empresa Musimundo, con deudas por 214 millones de pesos. También se presentaron ese mes en concurso el fabricante de motores diesel Perkins Argentina, con 41 millones de pesos de deudas, y la bodega Tittarelli Vitivinícola y Olivícola SA. Hasta la Asociación de Albergues para la Juventud tuvo problemas de continuidad.

Octubre tuvo una tónica similar a la de setiembre. A poco de comenzado el mes debió concurrir a la Justicia una de las empresas clásicas de la argentina, la textil
Gatic (fabricante local de marcas como Adidas, Asics y LA Gear), que denunció pasivos por $ 340 millones. También se conoció la presentación del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte de la República Argentina (SMATA) y de su obra social (OSMATA) con deudas por más de 82,5 millones de pesos. También denunciaron problemas de continuidad la Asociación de Supervisores de la Industria Metalmecánica de la República Argentina (ASIMRA), la constructora Obras y Proyectos Construcciones Civiles SA, Data.54 (la página de Internet de Jorge Lanata), el restorán Catalinas y el canal de TV «América 2».

Noviembre fue otro mal mes. Se presentaron en concurso la empresa Cerámicas Zanón y la fabricante de sanitarios Ferrum, dos empresas de las más tradicionales de la Argentina en materiales para la construcción. Además, aparecieron los casos de la empresa Microómnibus de Buenos Aires (línea 59 de colectivos), el Club Obras Sanitarias de la Nación, Jorge Lanata, Leb International Resort (empresa local de computación) y la papelera Koch-Po lito.

Diciembre, el peor mes de la economía argentina en mucho tiempo, fue también una verdadera catarata de malas noticias en cuanto a las empresas con problemas de continuidad. El caso más importante es el de
Alpargatas con deudas de aproximadamente 500 millones de pesos, luego de mucho tiempo de convalecencia y pese a haber llegado a un acuerdo con sus acreedores. También impactó la presentación en concursos de la mayoría de los operadores de trenes de la Capital Federal: Transportes Metropolitanos General Roca, Transportes Metropolitanos San Martín y Transportes Metropolitanos Belgrano Sur. Luego, y sucesivamente, fueron cayendo en problemas de continuidad la Editorial Perfil, la productora de artículos de cosméticos Marta Harff, Viñedos y Bodegas José Orfila Ltda. Travel Club, la Asociación Mutual de Fuerzas de Seguridad, la Impresora Internacional de Valores (con deudas por 36 millones de pesos) y Cerámica Cregar (antes Su Cerámica).

Para los primeros meses de 2002 no se espera una mejora en la situación. Ya se conocen los casos de dos de los principales grupos económicos de la Argentina (de origen local), que están evaluando seriamente la posibilidad de recurrir a la Justicia.

Dejá tu comentario

Te puede interesar