Volviendo a las andadas, lo que para el mes de mayo equivale a decir a las bajas, el total de papeles accionarios (no vale aclarar si son locales, porque los CEDEAR no son acciones) debió nuevamente abdicar en el día y pasar a la última fecha con casi un récord, para épocas normales, de ruedas negativas en el total mensual. Casi 2 por ciento no es poca cosa, cuando tanto cuesta enhebrar algo en aumento, y esto devoró parte de la repentina suba del martes, que no respondía a argumentos profundos, sino a cuestiones del momento y a versiones poco fundamentadas.
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Nuevamente se supo sobrevolar el día anterior, con un máximo de 344, tocando mínimos de 328 y un cierre en los 332. El BURCAP resultó más liviano, perdiendo 0,8 por ciento debido a una dupla Repsol YPF que reportó en suba.
Compartiendo las migas, los CEDEAR actuaron por mitades con las órdenes globales, llevando cerca de $ 9 millones y las acciones ordinarias alrededor de $ 7,5 millones.
Pobreza en general, pero acorde con lo que podía aguardarse de un fin de mes que venía pleno de incertidumbres sobre hechos favorables: y muchas certidumbres, acerca de señales adversas. Solamente más allá de la finalización, pasadas las 19.30, la surgencia de la derogación de la ley que se pretendía abría otro frente, por si se pudiera aprovechar y conseguirse un cierre de mayo más benigno. Acaso...
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