Reclaman las empresas al gobierno subir precios

Economía

Sobran ejemplos en la economía argentina de los últimos 50 años acerca de medidas oficiales que buscaron contener artificialmente precios. Lo único que se logró en todos los casos fue postergar el ajuste. Ahora, tras los acuerdos firmados por el gobierno con los diferentes sectores desde diciembre pasado, las empresas solicitarán desde hoy autorización para aumentos ante la suba de costos que debieron afrontar. Era esperable con incrementos salariales de 19% pactados desde hace dos meses, por ejemplo. Ya se puede descontar que el gobierno rechazará estos pedidos, más teniendo en cuenta que son las principales alimentarias las que están efectuando estos reclamos. No es que vaya a haber desborde generalizado de precios, pero mientras más tiempo se extienden los controles, mayor será el ajuste final. Lanzar controles es simple y genera buenos resultados de corto plazo. Lo difícil es su salida. Por lo pronto, ahora comienza esta última etapa.

A partir de hoy las empresas alimentarias líderes comenzarán a pedir audiencia con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, con la improbable misión de lograr que el funcionario les autorice aumentos en los precios de sus productos. No será sencillo: Moreno había prometido «inflación cero» para junio, un mes que cerraría con un incremento en el IPC (Indice de Precios al Consumidor) de alrededor de 0,7%. En la víspera, 42 cámaras de empresas alimentarias se reunieron en la sede de la COPAL -la entidad que las agrupa- para escuchar el informe «in voce» que les brindó su presidente, Alberto Alvarez Gaiani, respecto de la reunión que mantuvo la semana pasada con Moreno. Allí, el funcionario le reiteró al dirigente empresario que las empresas que quieran aumentar sus productos deberán justificar esos incrementos en sus mayores costos.

Por eso, les dijo Alvarez Gaiani, tendrán que concurrir al despacho de Moreno llevando estudios de costos que respalden su reclamo. Muchas empresas, enteradas del requisito para pedir audiencia, ya tienen preparados esos trabajos que incluyen como factor central los aumentos salariales de 19% (más cargas sociales) y la suba de insumos de todo tipo. «No podemos trabajar con rentabilidad negativa.¿Hastacuándo vamos a poder seguir con este esquema?», se escuchó reclamar a uno de los empresarios presentes en el encuentro.

Entre los asistentes a la asamblea de ayer se contaron Hugo Miguens (bebidas sin alcohol), Marcelo Ceretti (CIPA), Fernando Lascano (cerveza), Roberto Domenech (avícolas), Jorge Zorreguieta (azucareras), Luigi Arias (embotelladoras de Coca-Cola) y Gerónimo Carullo (yerbateras).

En las oficinas que tiene COPAL frente a la plaza San Martín hubo cierta inquietud por la predisposición (o falta de ella) que podría exhibir Moreno en sus inminentes reuniones con la industria; de todos modos, y a pesar de que muchos consideran «casi imposible» que el gobierno acceda a un ajuste en los precios, ya serían varias las empresas que pidieron audiencia a la secretaria del funcionario.

  • Formadores

    ¿Quiénes serán los adelantados? Si bien no trascendieron los nombres, no hace falta un ejercicio desmedido de imaginación para adivinar que se tratará de los líderes en cada rama de la industria, léase Molinos, Arcor, Kraft, Coca-Cola (a través de sus embotelladores), Quilmes/Pepsi y todas las demás que por su producción de algún modo constituyen los formadores de precios del resto de la competencia.

    Como explicaba a este diario un industrial: «Si Coca-Cola sube el precio de sus bebidas, todas las demás fabricantes de segundas y terceras marcas podrán hacer lo propio; pero si no los suben, nadie podrá tocar los suyos porque deberán mantener la diferencia entre su valor y el del líder. Si se achica esa brecha, la gente podría volcarse a las marcas de primera».

    Seguramente con esto especulará Moreno para seguir sentado sobre la olla a presión de los precios. Sucede que los alimentos constituyen 31,28% del IPC, y de ese guarismo 22,17 puntos corresponden a «alimentos y bebidas consumidos en el hogar».
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