22 de enero 2003 - 00:00

Redolarización rebela a bancos

En el Ministerio de Economía ya es conocido como el «decreto maldito». Tras la marcha atrás en dos artículos del Decreto 53/03, que redolarizaba la deuda de empresas extranjeras, la polémica continúa. Ahora la rebelión es de los bancos, que se niegan a devolver en dólares préstamos que recibieron del Fondo Fiduciario de Capitalización Bancaria, tal como fue dispuesto hace apenas diez días.

La explicación que da el gobierno para esta redolarización es la siguiente: el Fondo Fiduciario, que se creó en 1995, y que aún permanece en actividad, se constituyó con aportes del Banco Mundial.

A mediados de ese año, la institución aportó unos 2.500 millones de dólares para la reestructuración del sistema financiero, tras el efecto tequila.

En este sentido, el ya famoso Decreto 53 decidió en su punto j) que la pesificación no corresponde para las obligaciones de dar sumas de dinero en moneda extranjera por parte de «las empresas del sector público y privado, a favor del gobierno nacional, originadas en préstamos financiados por organismos internacionales de crédito».


En otras palabras, aquellos préstamos de organismos que tuvieron como destino bancos o empresas, en los que el gobierno haya actuado como intermediario, permanecen en dólares. Por lo tanto, el pícaro ministro Roberto Lavagna decidió que no corresponde aplicar la pesificación uno a uno a favor de las entidades, pese a que el contrato entre el Fondo Fiduciario y los bancos tiene jurisdicción local.

El condimento adicional de esta situación es el cambio de objetivo que sufrió el Fondo Fiduciario. Primero arrancó destinado a los bancos, luego se amplió a las compañías de seguros (aunque no se incluyó a ninguna).

El 31 de diciembre de 2002 se incluyó también a empresas de salud y de servicios culturales, incluyendo medios de comunicación. Por lo tanto, fue redenominado como Fondo Fiduciario para la Reconstrucción Empresaria. Se estima que el dinero iría dirigido a obras sociales y a multimedios fuertemente endeudados.

• Afectados

«Lo único que falta es que nos pidan a los bancos que devolvamos en dólares esta deuda para que luego se la den a empresas inviables por el peso del endeudamiento», señaló un banquero molesto por la decisión de Economía.

Entre las instituciones que están afectadas por esta norma, debido a que recibieron préstamos del Fondo Fiduciario, se encuentran el Credicoop, Grupo Macro (incluye a Bansud), Nuevo Banco de Santa Fe y BBVA Banco Francés, entre los más importantes. El saldo de la deuda con el Fondo Fiduciario llegaría a los u$s 500 millones.


Los préstamos que recibieron las instituciones tenían como objetivo mejorarles la situación de capital tras la compra de bancos públicos de distintas provincias o para la adquisición de bancos privados insolventes.

Las dos principales entidades bancarias (ABA y Abappra), que agrupan tanto a bancos de capital nacional como extranjero, efectuaron sendas presentaciones ante el Ministerio de Economía, alertadas por esta súbita redolarización.

Según interpretaron los técnicos de ambas cámaras, no corresponde la redolarización de esta deuda. «La financiación de organismos multilaterales era una de las fuentes del Fondo Fiduciario, pero no la única», aseguran. Una parte de ese fondeo que engrosó el Fondo Fiduciario en su inició correspondió a la emisión del bono patriótico, que fue colocado entre empresas y bancos.

La explicación que dan en Economía es que el dinero del Banco Mundial fue tomado por el gobierno, pero con el objetivo inmediato de represtarlo a los bancos.

Las entidades afectadas plantean la necesidad de revisar el decreto y proponen sus propias soluciones, que pasan por distintos caminos:

• Devolver la deuda con el Fondo Fiduciario en pesos, como ya lo estaban haciendo en el último año.


• Cancelar los vencimientos con títulos públicos.
«Si las entidades podrán pagar los redescuentos tomados del Banco Central con bonos, no veo por qué no se puede hacer lo mismo con esta deuda», explicó el titular de una institución que tiene préstamos del Fondo Fiduciario. Claro que el netting (cancelación de créditos del BCRA con títulos) por ahora no fue implementado.

En caso de que cualquiera de estas dos iniciativas no prospere, las entidades pedirán una nueva compensación al Estado a través de más bonos en dólares. Los bancos ya recibieron BODEN 2012 por la pesificación asimétrica y ahora negocian más compensaciones por los amparos y la no aplicación del CER en la cartera de créditos.

Los responsables del Fondo Fiduciario de Capitalización Bancaria son
Felisa Miceli, representante del Palacio de Hacienda ante el Banco Central, Miguel Ortiz (ex superintendente de Bancos) y Raúl Herrera (especialista en seguros).

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