23 de noviembre 2005 - 00:00

Redrado: inflación no es fenómeno monetario

Martín Redrado
Martín Redrado
Miami (especial) - El presidente del Banco Central, Martín Redrado, cerró ayer en esta ciudad la 39ª Asamblea Anual de Felaban, la Federación Latinoamericana de Bancos, ante cerca de 500 ejecutivos de entidades financieras de la región. En su exposición de casi una hora, titulada «Tendencias en América latina y su impacto en bancos», pasó revista a los principales temas de la economía internacional y regional, y también, ante una consulta de una de las asistentes, a la situación argentina en cuanto a la inflación. Sobre este último punto dejó en claro que las subas de los precios operada en el país «no responde a un fenómeno monetario» y explicó las diferentes causas que operaron.

Citó el titular del Banco Central el reacomodamiento de los precios de los servicios tras la devaluación -con demora tras lo ocurrido en los bienes transables- y lo que estuvo ocurriendo puntualmente con la carne. Varios banqueros argentinos se encontraban presentes entre los asistentes. Carlos Heller (presidente del Banco Credicoop e integrante del directorio de Felaban), Andrés Meta (Banco Industrial), Eduardo Racedo (Banco Comafi), Zenon Biagosh y Arnaldo Bocco (BCRA), entre otros asistentes.

Desde su comienzo, el lunes pasado, 2.000 banqueros de la región estuvieron en diferentes encuentros en el marco de la cumbre de Felaban y ya son varios los que ya aseguran que participar aquí resulta más provechoso en cuanto a tiempo y contactos que las tradicionales asambleas del FMI o del BID. Fue el titular de Felaban, Luis Alberto Niño, quien abrió formalmente el encuentro, acompañado por el titular de la CAF Enrique García (Corporación Andina de Fomento) y el presidente del BID, Luis Alberto Moreno (por enfermedad habló a través de una videoconferencia).

• Conceptos

Con las palabras de Redrado, ayer se dio por concluido el evento, aunque la mayoría de los banqueros permanecerá en esta ciudad con rondas de negocios. Estas fueron las palabras del titular del Banco Central:

La inflación tiene tendencias diferentes en la región. Tras la devaluación, el ajuste se dio en los bienes transables en 2002 y 2003, y fue lo que hizo que se dijera que se trató de la devaluación más exitosa porque el tipo de cambio subió 200% y la suba de precios fue de 70% solamente. La mala noticia es que hubo un delay (atrás) en el sector servicios. Este año en salud los precios subieron 12%; en transporte, 11,5%; en educación privada, 10,5%.

• En los alimentos se está dando algo diferente con la carne. En 2001 por aftosa no se exportaba mayormente. Pero en 3 años se abrieron 70 mercados y tardará 2 años en reajustarse el sector a los cambios que se están operando. En 10 meses la Base Monetaria se redujo en términos reales 1%. No es un fenómeno monetario el que estamos viendo.

El principal acontecimiento regional este año fue en marzo de 2005 y cuando los spreads o diferenciales de tasas de los países emergentes se separaron de los papeles de empresas norteamericanas de alto riesgo. ¿Qué pasó? En Nueva York se decía que había un «flight to quality» hacia los países emergentes. Es la primera vez que ocurría esto.

• Hay cuatro riesgos cuando se mira la economía internacional. El primero es cuanto sucede con el petróleo. En un ciclo de los próximos 3 años difícilmente los precios bajen. El problema es más la refinación que la exploración. El mundo necesita petróleo liviano y la inversión ha sido baja hasta ahora y, por ende, tardará en madurar. Podría incluso tenerse un shock adicional.

El segundo pasa por los precios de los activos de riesgo en los países desarrollados, puntualmente el real estate o inmobiliario. Se ve un amesetamiento especialmente en Estados Unidos como ya se diera en Inglaterra.

• El tercer elemento a tener en cuenta pasa por la inflación. Hay una presión que ejercen el petróleo y otros activos. Por eso es que la inflación «core» o núcleo pasó de 2 a 3%. Prefiero seguir más de cerca los costos unitarios laborales en Estados Unidos. Los bancos centrales están tomando ya medidas preventivas en este proceso.

• Estoy convencido de que en América latina se está generando un paradigma de estabilidad financiera. Ninguno de los países será centro de la próxima crisis financiera y sí se está preparando para hacer frente a los que puedan provenir de los restantes países.
Ese nuevo paradigma está basado en cinco pilares. El primero de ellos es la disciplina fiscal. Desde Río Grande a Tierra del Fuego el promedio del superávit primario es de 2,7% del PBI, con Brasil y la Argentina liderando. Esto es fruto de la mejor administración tributaria, ampliación de la base imponible y la reducción de la informalidad.

• El segundo pilar es la política monetaria prudente que se está adoptando, en forma transparente y predecible. En la Argentina usamos target de agregados monetarios que se presentan frente al Congreso y que ya acumulan nueve trimestres consecutivos de cumplimiento. Es una meta autoimpuesta. En América latina hay diferentes herramientas frente al mismo objetivo y es lógico que ello suceda. Con los créditos en 10% del PBI en la Argentina, el canal de transmisión es diferente al de Brasil u otros que tienen 50% y donde, por ende, una suba de las tasas es más efectiva.

El tercer punto es la flexibilidad cambiaria donde el tipo de cambio se adapta con rapidez y sin traumatismos a los cambios que ocurren. El cuarto elemento es la apertura comercial, importante en la Argentina y Brasil. Las exportaciones argentinas llegaran a u$s 40.000 millones frente al pico de u$s 29.500 millones de '97.Y esto ha ocurrido no sólo por el aumento de los commodities como dicen analistas sino que se da en manufacturas de origen agropecuario e industrial.

• Por último, en América latina los sistemas financieros son más sólidos. La independencia de los bancos centrales de la región se ve en el cumplimiento de reglas estrictas para financiar al sector público.

Antes las reglas favorecían prestarles a los gobiernos con 0% de requisito de capital para los títulos públicos y de 8% a 11,5% para los créditos al sector privado. En la Argentina pasamos de 40% a 32% de los activos de los bancos este año, integrados por títulos públicos. Esto es fruto también de los superávit fiscales que se acumulan y que reducen las necesidades de financiamiento.

En 2005 se recuperó el crédito en la Argentina. También el sistema pasó a ser más rentable con una ganancia de 1,2% sobre activos. Es el país que más rápido salió de la crisis en este sentido sin salvatajes y con el único recurso que había entonces para ofrecer a bancos que era el tiempo. Para aumentar el crédito se eliminaron reglas que lo trababan y se pasó a observar el flujo de fondos futuros de las empresas más que el pasado. Así, bancos extranjeros se recapitalizaron este año en u$s 1.200 millones. Y por primera vez hay una entidad del exterior con oferta firme para expandirse en la Argentina.

Te puede interesar