28 de abril 2005 - 00:00

Refinerías en cuarteles

Washington (ANSA) - El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, desplegó ayer los lineamientos de su «estrategia nacional» para reducir la dependencia del petróleo importado desde otras naciones -entre las cuales se destacan México y Venezuelay que incluye convertir cuarteles militares en desuso en nuevas refinerías.

«Nuestra dependencia de energía extranjera es como un impuesto extranjero sobre los estadounidenses»,
afirmó Bush, según el cual se trata de una tasa virtual «que nuestros ciudadanos pagan cada día a través de precios de la gasolina más altos y costos mayores para calefaccionar sus casas».

• Problema

Es «un impuesto sobre los puestos de trabajo, y es un impuesto que aumenta cada año», remarcó el presidente. Para Bush, «el problema es claro, no se desarrolló de un día para el otro y no se solucionará» tampoco con esa rapidez.

Bush insistió con su idea de lanzar la exploración petrolera en la reserva natural ártica en Alaska,
un proyecto que ya cuenta con el visto bueno de la Cámara baja pero todavía no superó el Senado.

Entre las propuestas más novedosas, el presidente dijo que Estados Unidos debería construir nuevas refinerías aprovechando las estructuras de cuarteles militares abandonados.

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