8 de enero 2002 - 00:00

Repsol suspende aumento del gasoil

Repsol-YPF informó oficialmente que por el momento mantendrá estable el precio de los combustibles en las estaciones de servicio, y también dio marcha atrás con el aumento de 8 por ciento en el gasoil para transportistas que había aplicado la semana pasada.

La empresa española tomó esta decisión después de tres encuentros de las principales petroleras con funcionarios del gobierno, dos con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y un tercero, con el viceministro de Economía, Jorge Todesca.

La intención sería mostrar que Repsol está dispuesta a responder al pedido de ayuda solicitada por el gobierno. Según voceros de la empresa, el aumento de 8 por ciento en el gasoil para el transporte fue producto de las variaciones de costos y no una forma de anticiparse a la devaluación.

Dijeron que entre enero y diciembre del 2001 el precio de producto para el transporte se redujo más de 6 por ciento, y el alza aplicada la semana pasada, debió efectuarse a fines de diciembre.

Diferencia

Por otra parte, la situación es distinta entre Repsol, que extrae petróleo y también lo refina, y las otras grandes empresas que sólo procesan y comercializan combustibles: Shell, Esso y probablemente también Petrobrás. Estas compañías están gestionando compartir con las productoras el costo de la devaluación para el precio del barril de crudo.

El problema es que no pueden trasladar el impacto de la devaluación a precios hasta que Repsol no lo haga porque perderían mercado, en medio de una recesión cada vez más acentuada. Si entre enero y diciembre del 2001, el consumo de naftas cayó 10,2 por ciento y el de gasoil 6,1 por ciento, sólo en el último mes del año, la caída fue de 16 por ciento en naftas, de 14 por ciento en gasoil y de 25 por ciento en lubricantes, en comparación con igual período del año anterior.

En los encuentros con el gobierno, hay petroleras con posiciones más duras para defender la desregulación petrolera, que consideran atacada por la aplicación de retenciones a las importaciones y la amenaza de aplicar precios máximos.

Se afirma que hay otras compañías más proclives a creer que sólo se trata de superar la crisis y que luego todo volverá a su cauce normal.
Sin embargo, todas coinciden que el nivel de retenciones que se termine fijando (se habla ahora de 20 por ciento o un poco menos) puede afectar el nivel de la producción.

Afirman que hay yacimientos que no serían competitivos si se aplican retenciones. En el último año, se produjeron aproximadamente 770.000 barriles de crudo y se exportaron alrededor de 300.000, casi 39 por ciento de lo extraído.

Con el precio internacional del crudo rondando los 20 dólares y sin expectativas de que suba en el curso de este año, las petroleras afirman que podrían desactivar los yacimientos menos eficientes, si tienen que pagar retenciones.

Discriminación

Desde las posiciones más duras, se sigue insistiendo en que aplicar retenciones sólo a las exportaciones petroleras es una actitud discriminatoria, porque un único sector terminaría pagando las dificultades de los bancos y del gobierno para sacar los depósitos del «corralito».

Por el momento, el gobierno escucha y pide ayuda apelando al dramatismo del momento. Pero en el caso del gasoil de Repsol, habría gestionado directamente para que la empresa diera marcha atrás con el aumento.

Al informar que «por el momento mantendrá el precio de los combustibles», Repsol dijo que absorberá «inicialmente» el impacto de la nueva paridad cambiaria. E indicó que la decisión «tomada en el marco de un mercado interno libre y con abierta competencia tiene por objetivo minimizar en esta etapa el impacto de las nuevas medidas económicas atenuando sus efectos frente a la difícil coyuntura económica y social que atraviesa el país».

Dejá tu comentario

Te puede interesar