Al concluir el horario de rueda, la relación de los indicadores parecía gozar de una armonía casi ideal: el riesgo-país, el termómetro de los bonos, se situaba con una baja de 1,6%, y el Merval respondía con una suba bastante parecida, de 1,3 por ciento.
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Con esto, se consiguió un respiro en la zona de frontera, cuando los índices de la cartera clásica estaban a punto de perforar los «300» puntos, hecho que conlleva otras implicancias y habilita mayores debilidades. El repuntar de la víspera, igualmente a sólo una tercera parte de lo perdido el lunes, situó al Merval amplio en los «307» y con mejor aumento en la cartera nacional, con 1,8 por ciento, que es la más perjudicada en el año y está en los «292» puntos ahora.
Menos rango de órdenes, casi a la mitad del total mezclado del lunes, con una sumatoria en los 32 millones de pesos de efectivo ayer. La mitad de esto, en los CEDEAR; y lo demás, entre piso y cables. Papel de la fecha, Pérez Companc, con casi 4 millones de papeles, una suba que fue crucial para la cartera ponderada y con más de 4 por ciento. No acompañó Galicia, algo Telecom, mientras se producía un cóctel de índices heterogéneo, con el de la Bolsa bajando casi 1 por ciento, sin moverse casi el BURCAP y saliendo airosos los mervales.
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