28 de octubre 2002 - 00:00

Roggio quiere volver a comprar el Suquía

Las empresas locales siguen reemplazando a las extranjeras que abandonan el país: el jueves último la constructora cordobesa Benito Roggio e Hijos presentó una carta ante el Banco Central de la República Argentina solicitando ser incluido entre los postulantes a quedarse con el Banco del Suquía.

Lo curioso es que el grupo que preside Aldo Roggio es el anterior dueño de la entidad financiera, vendida por ellos mismos al suizo Crédit Agricole en febrero de 2000.

El Agricole fue una de los grupos financieros extranjeros que abandonaron el país (total o parcialmente, como el canadiense ScotiaBank, el belga BEAL o el italiano Intesa BCI, que la semana pasada se convirtió en socio minoritario del Sudameris luego de haber sido su dueño también desde 2000) después de la profunda crisis del sistema desencadenada a fines del año pasado.

•Continuidad

Hace algunos meses -más precisamente en mayo últimoel Credit Agricole manifestó su voluntad de retirarse del país, y abandonar a su suerte al banco comprado por ellos a Roggio, que habían sumado al Banco Bisel (que ya era de ellos). Desde entonces el Suquía y el Bisel son operados por el Banco Nación, por mandato del Central, bajo la denominación «Nuevo Banco Suquía», y al solo efecto de garantizar su continuidad a la espera de que apareciera un comprador.

Según trascendió de fuentes del mercado financiero, la oferta del grupo Roggio sería sólo por el denominado «viejo» Banco del Suquía, o sea sin el agregado del Bisel.

El argumento que contendría la presentación ante la entidad que preside Aldo Pignanelli es que «el banco se hizo grande con nosotros, y cuando lo vendimos estaba en óptimas condiciones; el Suquía conserva 90% del equipo gerencial que lo hizo eficiente y rentable, y confiamos en que ese mismo management hará lo propio en los años por venir».

La notificación llegada desde Córdoba -ciudad natal tanto del holding como del bancodebería ser una buena noticia para el Central, dado que no sobraban los candidatos a quedarse con el Suquía: hasta donde se sabe, sólo el BanEx (o Banco Extrader, de la familia Supervielle) había manifestado su voluntad de absorberlo.

Desde ya, se trata de un buen negocio potencial para quien se imponga en la puja, dado que la adquisición se hará seguramente con fondos provenientes del SEDESA (Seguros de Depósitos) y del Fondo de Capitalización Bancaria, tal como sucedió con todos los últimos «takeovers» bancarios.

•Recelo

¿Por qué quiere volver Roggio al negocio bancario, luego de apenas dos años de haber tomado la decisión estratégica de salir de él?

De acuerdo a las fuentes consultadas, la determinación de vender el Suquía habría sobrevenido después de que en varios «road shows» que hicieron en Estados Unidos a fin de obtener fondeo para algunos de sus emprendimientos (la Autopista del Oeste, por caso) se encontraron con un cerrado recelo por parte de los potenciales inversores cuando entre los activos que se exponían se mencionaba al banco.

«¿Cómo es esto de que ustedes son un grupo industrial y a la vez una entidad financiera?»,
dicen que preguntaban los «fund managers». La desconfianza tenía varias aristas diferentes, ninguna de ellas halagüeñas para los cordobeses.

La otra razón es que los ejecutivos de Roggio temieron que el sistema financiero atravesara una crisis, y que los problemas que podría enfrentar el banco arrastraran al grupo industrial; además, pensaron, el Suquía en manos extranjeras tendría más «espaldas» para sobrevivir a esos tiempos problemáticos.

•Llamativo

Así fue que salieron a buscar primero a un socio y luego un comprador, y encontraron al Credit Agricole. Lo llamativo es que la crisis sobrevino, pero las «espaldas» de los suizos se doblaron mucho antes de lo previsto.

En esta oportunidad, Roggio va solo, sin socios estratégicos, a recomprar su ex banco. Y en el horizonte del grupo de ningún modo está, al menos por ahora, la perspectiva de salir a buscar fondos al exterior, por lo que no tendrán que explicar por qué son un grupo industrial con un banco.

El Suquía es fuerte en Córdoba y Santa Fe, con alguna presencia en Entre Ríos y poca cosa más en el resto del país (Mendoza, San Luis, etc.). Dado que
Metrovías -que explota la red de subtes de Buenos Aires-es una empresa del grupo Roggio, todos los mini-bancos instalados en sus estaciones son del Suquía, resabio de cuando eran del mismo dueño. En total -entre sucursales y «metrobanks», que así se denominan los puntos ubicados en los subtes-el Suquía conserva 120 puntos de atención al público.

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