El ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Ruckauf, comenzará hoy oficialmente la nueva etapa de negociaciones por la continuidad del Mercosur cuando se reúna con Fernando Henrique Cardoso en un desayuno de trabajo en el Palacio del Planalto. Este es el primer viaje del ex gobernador de Buenos Aires a Brasil como representante de la administración de Eduardo Duhalde, además de la presentación concreta de la política que la Argentina le quiere plan-tear a Brasil en el futuro. La base de la oferta que Ruckauf lleva a Brasilia es esencialmente la refirmación de que cualquier negociación dentro del Area de Libre Comercio con las Américas (ALCA) se realizará en conjunto, dejando de lado cualquier posibilidad de acercamiento a Estados Unidos por fuera del Mercosur. Además, Ruckauf aceptaría la propuesta brasileña de negociar la suspensión de las compensaciones arancelarias impuestas durante la gestión de Domingo Cavallo como contrapartida de la devaluación del real. Según el gobierno de Cardoso, a sugerencia del ministro de Hacienda, Pedro Malan, luego de la caída de la convertibilidad este esquema de ayuda ya no tendría sentido. También se presentará la promesa oficial del gobierno argentino de que, luego de la devaluación del peso, no habrá trabas a las exportaciones brasileñas.
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A partir de aquí, desde la Argentina todos serán reclamos. El equipo que acompañará a Ruckauf, encabezado por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, y el subsecretario de Integración, Jorge Hugo Herrera Vegas, probablemente el argentino que más conoce los pasillos de Brasilia, preparó una agenda de temas que necesariamente deberían negociarse entre los dos países. En primer lugar, desde la Argentina se exigirá un acuerdo para avanzar en un tratado de solución de controversias, un tema que está demorado desde diciembre del '99. También avanzarán en la concreción del hasta ahora utópico acuerdo de convergencia de variables macroeconómicas, firmado en su momento por José Luis Machinea en diciembre de 2000 y sin vigencia efectiva ni cumplimiento cercano. También desde el gobierno de Eduardo Duhalde se quiere negociar un tratado sobre productos transgénicos, ante la sospecha de que por esta vía haya algún tipo de traba paraarancelaria en el futuro desde el gobierno de Brasil por la devaluación del peso argentino.
La reunión entre Ruckauf, su equipo, Cardoso y el canciller brasileño, Celso Lafer, comenzará oficialmente a las 8.30 en el Palacio del Planalto, donde generalmente son recibidos los jefes de Estado. A las 10.30 habrá un segundo tiempo en el Palacio de Itamaraty (la Cancillería brasileña), con Lafer y los negociadores del país vecino, y al mediodía viajarán de regreso a Buenos Aires.
• Solución
Probablemente a la tarde habrá otro acto político bilateral, pero ya en Buenos Aires. Ruckauf acompañará personalmente a la Casa de Gobierno al nuevo embajador de Brasil en Buenos Aires, José Botafogo Gonçalves, que presentará sus cartas credenciales, con lo que se convertirá oficialmente en el representante diplomático de Brasil en la Argentina.
Ya ayer comenzaron los saludos afectivos oficiosos entre los dos países. El encargado de efectuarlos fue Malan, que públicamente dijo que su país «tiene un enorme interés en una solución ordenada de la crisis argentina, que es extremadamente compleja, pero no tengo dudas de que saldrán de la situación con la vuelta del crecimiento, y eso es lo que más interesa a Brasil y a las empresas brasileñas que exportan a la Argentina». Reveló que habló telefónicamente con el ministro de Economía, Jorge Remes Lenicov, y según su opinión diplomática «tiene conciencia de lo que es necesario hacer».
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