21 de octubre 2008 - 00:00

Se anticipa una batalla más difícil que la 125

Elisa Carrió
Elisa Carrió
La oposición en el Congreso está convencida de que el gobierno avanzará con la estatización de las AFJP sólo para cubrir los vencimientos de deuda que no puede renegociar para 2009 y 2010, después que se trabó, gracias a la crisis financiera, la reprogramación de los préstamos garantizados. La postura de la mayoría de los partidos opositores no es simple: casi todos vinieron reclamando desde hace años una reforma previsional que contemple una vuelta al sistema de reparto, pero no como consecuencia de la necesidad del gobierno de dar un manotazo a las cuentas de capitalización para solucionar los vencimientos de deuda del próximo año. Y en ese sentido atacaron ayer la decisión del gobierno que ahora deberán debatir desde Elisa Carrió y el radical Gerardo Morales hasta el macrista Federico Pinedo.

Tal como sucedió en setiembre de 1993, cuando se lanzó el régimen privado, ahora la discusión central sobre la estatización final del régimen previsional que surgirá de modificar o eliminar esa Ley 24.241 tendrá lugar en el Congreso. En ese momento, el proyecto enviado por Carlos Menem para crear las AFJP ingresó por la Cámara de Diputados, pero hubo diferencias de fondo en el debate en relación con lo que se verá después de hoy, cuando Cristina de Kirchner firme el proyecto.

  • Inminente

  • Por ejemplo, la discusión de entonces del nuevo régimen insumió ocho meses de peleas y ajustes. Ahora no habrá tanto tiempo ni se espera que el kirchnerismo se lo tome para estatizar las AFJP. De hecho, ayer el jefe de Gabinete, Sergio Massa, se comunicó con Agustín Rossi para informarle que debía prepararse para un tratamiento inminente del proyecto.

    En Diputados los ánimos no eran los mejores. Para ese momento muchos legisladores se habían enterado, nuevamente, de la idea a través de los medios, sin avisar previamenteal Congreso. La selección de los diarios para emitir la noticia también generó conflictos. El sábado pasado hubo fútbol y asado en la residencia de Olivos, y allí Cristina de Kirchner decidió que la noticia les fuera comunicada a los diarios «Clarín» y «Página/12». Massa discutió con la Presidente intentando convencerla para que apelara a una conferencia de prensa para el anuncio donde se le entregara la iniciativa a todos los medios. Su postura finalmente no triunfó.

    La discusión del proyecto de estatización de las AFJP no será simple, porque las Elisa Carrió voluntades dentro de los bloques están cruzadas a favor y en contra. No debe olvidarse que el tema tiene un nivel de convocatoria política tal, que en 1993 toda la oposición se unió en contra del proyecto de Menem en un dictamen de minoría que sumó desde la izquierda hasta la derecha.

    Pero, además, el gobierno no sólo deberá luchar para imponer su proyecto de reforma, sino para calmar la situación crítica que tiene el sistema previsional en muchas provincias. Hoy puede decirse que existen cientos de variantes aplicables en el régimen jubilatorio en todo el país. Hay diferencias entre las provincias que traspasaron sus cajas a la Nación y las que no lo hicieron; entre las actividades que cobran haberes con 82% móvil y los que no; jubilados a los que se adeuda actualizaciones que tienen ya sentencia y otros que aún litigan. Hasta ahora, muchos de esos casos quedaban tapados por el sistema privado y ahora todo el cálculo pasará a depender del Estado.

    De ahí la complejidad de asumir una reforma, anunciada de un día para el otro y, además, con el convencimientopara la oposición de que se hace para solucionar un agujero fiscal el año próximo. Más aún si se tiene en cuenta que ésta será la tercera modificación al sistema previsional de la era Kirchner, que ya avanzó con la moratoria que permitió jubilar a quienes no contaban con aportes y luego la apertura del pase del sistema de capitalización al de reparto y que nunca se cumplió la ley que obligaba al Congreso a revisar la legislación de todos los sistemas previsionales del país.

  • Destino

    Todos esos debates volverán ahora a los recintos y de la mano de una oposición que ya decidió acusar de oportunista al gobierno: «El problema es que los fondos van a ir a la caja discrecional K y no a un sistema único serio como el que proponemos desde la Coalición Cívica», dijo ayer Carrió. «En el actual contexto, las medidas del gobierno no son para mejorar el sistema jubilatorio, sino para saquear los fondos de los jubilados y hacer caja, tanto de la ANSeS como de las AFJP», advirtió.

    La duda es la misma que mantiene el resto de los opositores: «La rapidez del gobierno llama mucho la atención y genera dudas sobre el verdadero sentido de la medida. El Poder Ejecutivo podría estar actuando como un salvataje a las AFJP o podría tratarse de un manotazo liso y llano a los fondos de los futuros jubilados que manejan las administradoras», explicó ayer el radical jujeño Gerardo Morales, convencido de que el gobierno no sólo actúa para reforzar la caja, sino también para solucionar una crisis de descapitalización en las cuentas de jubilación privada.

    El resto fueron preguntas que se hizo casi todo el Congreso: «¿cómo evalúa el Poder Ejecutivo los efectos de la crisis financiera internacional en las AFJP de nuestro país?, ¿cómo han estimado que responderán las inversiones de las administradoras en el futuro, para asumir los riesgos del caso?», decía ayer el radical.

    Desde el PRO, Federico Pinedo cuestionó directamente la legalidad del proyecto: «En la Argentina no se puede confiscar la propiedad privada sin la indemnización correspondiente. Hay que entender de una vez por todas que el dinero de las jubilaciones es de la gente y no de los Kirchner», dijo.
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