Por el Norte hubo alguna novedad, como otra rebaja dispuesta por el equipo del viejo zorro Alan Greenspan, si bien ya depositando el costo del dinero en zonas de lecho submarino: ergo, ya casi está todo consumido en eso de ayudar al andamiaje norteamericano.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por su parte, los mercados consiguieron -como mejor logro-un suturar de brechas bajistas y hacer de la segunda sesión semanal una fecha casi neutra, anodina, carente de muchas aristas.
Resabios de otra Argentina, en tal caso en sus aspectos negativos, el festejo de un gremio no debiera servir para paralizar la actividad financiera y bursátil de toda una jornada. Pero, se sigue haciendo tal tipo de festejos unipersonales, y ayer nuestra plaza local descansó (junto a los bancarios y su día). Quedando al margen y observando qué sucedía afuera, en los ADR tampoco se verificaban variantes de nota, en tanto se advertía -como «buena», para la actual situación del país-que una calificadora no iba a rebajar, esta vez, los títulos argentinos. Que no hagan nada ya se toma como auspicioso (a tal extremo llegamos en nuestra indigencia). Se va hoy hacia el recinto con cierta posibilidad, por el pasado inmediato de suba local, tratando también de succionar algo de esa rebaja de tasas de la Fed. Y ver si, en el conjunto, se saca un aumento de precios para poner distancia con los pisos. Acaso sí...
Dejá tu comentario