Los fundamentos macroeconómicos y la ausencia de una indexación generalizada inciden para que la inflación actual no sea comparable con la que regía en las décadas '70 y '80, afirmó ayer el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). Pero la entidad advirtió que «de consolidarse el aumento de la incertidumbre, podría provocar una desaceleración natural de la tasa de crecimiento de la economía, vía menor ingreso de capitales, es decir, de 11 por ciento en el cuarto trimestre de 2004 a 6 por ciento en el primero de 2005 (en ambos casos a ritmo anual y respecto del trimestre inmediato anterior)».
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• Los factores que explican la aceleración de la inflación son diversos, entre ellos, los cuellos de botella que produce la gradual saturación de la capacidad instalada y la existencia de ajustes en precios rezagados, como el caso de la carne.
• También influye la importación de inflación derivada de aumentos en los precios internacionales del petróleo y metales, así como la revaluación de las monedas de socios comerciales de la Argentina; el crecimiento del gasto público consolidado a tasas interanuales de 20% y el persistente incremento de los costos laborales en el sector formal de la economía.
• Otro factor que incidió en el aumento de la inflación es el crecimiento de la Base Monetaria Amplia a tasas anuales superiores a 20% durante los últimos años, más allá de los esfuerzos de contención que se verificaron en el primer trimestre del corriente año.
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