31 de octubre 2001 - 00:00

Se desató la guerra de las tarifas aéreas

Comenzó una guerra de tarifas aéreas en vuelos de cabotaje luego de que Aerolíneas Argentinas, controlada ahora por el grupo español Marsans, difundiera el domingo en algunos diarios rebajas para varios destinos, hasta el 15 de diciembre. Busca recuperar los pasajeros que cedió durante la crisis de esa empresa en los últimos meses. ARG (ex LAPA) responde desde hoy con tarifas aun más bajas y con plazo más amplio, hasta el último día del año, y las otras locales, Southern Winds y Dinar, alinearon sus precios con los de Aerolíneas para algunos destinos. A Córdoba se puede volar por ARG a $ 79, ida y vuelta; a Mendoza, por $ 109; a Mar del Plata, por $ 79; y a Iguazú, por $ 109. ARG, grupo empresario argentino que dirige Eduardo Eurnekian, considera que durante las huelgas y ocupaciones de Aerolíneas -error del gobierno español al ceder espacios, si pensaba vender y no cerrar-, las "nacionales" abastecieron bien el mercado. Por lo tanto, el mercado, que además se redujo por la recesión durante el conflicto de Aerolíneas, ahora quiere ser compartido por cuatro empresas. Por eso se pide una mediación del gobierno nacional o se jugaría a quién soporta más esta pérdida sin quebrar. El público, beneficiado.

Una guerra de tarifas se desató en el mercado de cabotaje a partir del domingo, cuando Aerolíneas Argentinas difundió en algunos diarios ofertas para varios destinos del interior hasta el 15 de diciembre, con el objetivo de recuperar el mercado que perdió en los últimos meses por la crisis que provocó la SEPI. Casi inmediatamente, ARG (ex LAPA) presentó precios todavía más bajos y con vigencia hasta el 31 de diciembre, mientras otras compañías locales, como Southern Winds y Dinar, se alinearon con las tarifas de Aerolíneas.

Para viajar a Córdoba, Aerolíneas cobra 90 pesos ida y vuelta, y ARG 84 pesos. Para Mendoza la primera tiene una tarifa de 120 pesos y la segunda de 109, y a Mar del Plata Aerolíneas fija un precio de 90 pesos y ARG de 79 pesos. A Iguazú, Aerolíneas va con una tarifa de 120 pesos y ARG de 109.

No obstante, el presidente de ARG (LAPA), Guillermo Francos, reclamó al gobierno que «cumpla con su obligación de controlar las tarifas aéreas», y afirmó que los nuevos precios para el cabotaje fijados por Aerolíneas Argentinas «están más de 50% por debajo de lo que venía ofreciendo el mercado». «Estas tarifas -afirmó el empresario- de ninguna manera responden a los costos que tiene el mercado aerocomercial.»

• Momento especial

El conflicto planteado entre Aerolíneas desde que fue transferida a Air Comet del grupo privado español Marsans a mediados de mes, y las demás empresas que operan en el mercado de cabotaje, se produce en un momento especial porque, además del desfavorable contexto general, no está claro todavía qué ocurrirá con la Subsecretaría de Transporte Aerocomercial.

Esa dependencia que está a cargo de Daniel Hernández, un hombre que se considera allegado al secretario general de la Presidencia, Nicolás Gallo, pasaría al nuevo Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte, según un decreto que ya está firmado.

Esa decisión habría merecido alguna objeción por parte del ministro de Infraestructura,
Carlos Bastos, quien, sin embargo, por lo menos por el momento, no pediría que se reformule la situación. En principio, no hay razones que expliquen por qué la Subsecretaría de Transporte Aerocomercial debe reportar al ministro de Turismo y no al secretario de Transporte y al Ministerio de Infraestructura. El decreto, por otra parte, deja en la cartera de Transporte el tema de aeropuertos, salvo la seguridad que es, como siempre, esfera de la Fuerza Aérea.

De esta forma, en la nueva estructura los aeropuertos, tanto los concesionados como los más pequeños administrados por el Estado, dependen de Bastos, aviación comercial de Hernán Lombardi, y ambas cuestiones exigen controles de la Fuerza Aérea que reporta al Ministerio de Defensa.

El panorama es más complicado todavía porque Aeropuertos Argentina 2000 está en vías de renegociar el contrato de concesión con Bastos, y las tarifas que pagan las empresas de aviación comercial son uno de los aspectos a revisar.

Es en ese contexto que Francos reclamó al gobierno que impida a Aerolíneas aplicar tarifas por debajo de los costos.

Según Francos, las tarifas fijadas por Aerolíneas no responden a los costos, «especialmente, señaló, después de los atentados del 11 de setiembre, cuando el costo de los seguros a nivel mundial y también en la Argentina se incrementaron fuertemente».
Precisó que tras los atentados contra las Torres Gemelas, ARG, que pagaba 2,8 millones de dólares en concepto de seguros, pasó a pagar 14 millones.

Francos agregó que «los precios de mercado no son absolutamente libres, existe una tarifa testigo sobre la cual se debe operar, pero en definitiva el criterio es que las tarifas deben responder a los costos, porque en el tema aéreo lo que está en juego es la seguridad»,
explicó.

Por último, acusó a los nuevos dueños de Aerolíneas de establecer condiciones «absolutamente irreales». Recordó que a partir del arreglo realizado entre Marsans y la SEPI, «esta última le puso una serie de fondos que nadie sabe cuántos son, para operar la compañía. De modo que las condiciones son absolutamente irreales, porque le han puesto una serie de fondos para que pueda recuperar el mercado».

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