18 de enero 2002 - 00:00

Se disparó dólar a $ 2,10 en tensa jornada

Malos para operar (siempre a la misma hora y tarde), el Banco Central «sin calle» en dirigismo financiero necesitó utilizar ayer u$s 40 millones para lograr un cierre del dólar libre en $ 2,10. Intervino cuando había trepado a $ 2,30. En 3 días del libre ya usó el Banco Central u$s 70 millones de las reservas, lo cual daría 500 millones promedio por mes. Es mucho. El Central anunció anoche la prohibición a las empresas de comprar dólares en bancos con cheques. A la media hora dio marcha atrás, por lo poco útil que iba a ser esta nueva medida dirigista. La brecha del dólar libre con el oficial ya es de 50%, y los exportadores no liquidarán sus ventas a $ 1,40 con tamaña diferencia o pérdida.

El dólar superó ampliamente ayer la barrera de los 2 pesos en la jornada más tensa desde que el gobierno de Duhalde abandonó la convertibilidad. En casas de cambio, el precio final fue de $ 2,10 para la venta, pero alcanzó un máximo de $ 2,25 poco después del mediodía. Así, quienes lograron posicionarse en la moneda norteamericana antes de la decisión de devaluar ya llevan acumulada una ganancia de 110% en esta semana.

Fue tardía la intervención del Banco Central en el mercado. Con la renuncia de su presidente, Roque Maccarone, la entidad quedó sin directivas, pero a las 16, cuando el dólar tocaba $ 2,20 salió a intervenir. A diferencia de los dos días anteriores, tomó pedidos de divisas, pero no las envió, ya que era muy tarde y el clearing se hará hoy.

Trascendió que debió vender casi u$s 40 millones a un precio de $ 1,75, y de esta manera, acumula una caída de reservas de u$s 70 millones en tres días.
Es un ritmo de ventas preocupante: en un mes, el Banco Central perdería u$s 500 millones si se mantiene este promedio diario de intervención en el mercado de cambios. Otro dato no menor: la brecha con el dólar oficial ahora es de 50%, algo no sostenible y, al mismo tiempo, una invitación a la subfacturación de exportaciones y sobrefacturación de las importaciones que se transan por el mercado oficial a $ 1,40. Siempre que hubo dos tipos de cambio en la Argentina, cuando el mercado libre supera 10% al oficial, los exportadores dejan de liquidar divisas y más ahora, cuando el presidente Duhalde anticipó que en marzo desaparecerá el dólar oficial de $ 1,40.

Como en los días previos, el Banco Central puso u$s 500.000 en billetes físicos a disposición de cada entidad (banco o casa de cambio), pero esta vez se notó una mayor demanda que en los días previos. Un factor que empujó hacia arriba el valor del dólar fue la inminente flexibilización del «corralito» financiero, ya que muchas entidades salieron a comprar divisas anticipándose a una significativa suba de la moneda norteamericana en los próximos días. Con más efectivo en pesos en poder del público, es obvio que la presión alcista sobrevendrá. Precisamente ante esta situación, anoche el Banco Central, por orden de su nuevo presidente, Mario Blejer, prohibió a las empresas comprar dólares con cheques en los bancos, pero luego dio marcha atrás (ver nota págs. 2 y 3). Otro de los motivos de compra fueron las versiones de renuncia del ministro Remes Lenicov, quien mantiene aún en mercados imagen de prudencia en un entorno populista.

En las operaciones mayoristas, las que se hacen los bancos entre sí, el dólar cerró a $ 2, mientras que en las operaciones a futuro a 30 días se consignaron valores de hasta $ 2,45, lo que refleja a las claras las expectativas negativas del mercado respecto de la capacidad del gobierno de manejar en forma ordenada la devaluación.

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