Al país se le está incrementando el costo de la deuda con
el FMI. Primero por la tasa que le cobra, pero más importante
aún es el alza de los DEG (Derechos Especiales de
Giro) contra el dólar. Esa es la «moneda» en que están denominados
los préstamos del FMI, que en realidad es una
canasta de las principales monedas internacionales.
El costo por estar endeudado con el Fondo va en aumento: la tasa de interés que cobra el organismo se está incrementando con el paso de los meses y lo mismo los DEG (Derechos Especiales de Giro, la «moneda» o canasta en la que están expresados los préstamos) que contra el dólar se apreciaron 21% desde la crisis argentina y siguen en aumento.
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Los estatutos del Fondo Monetario fueron diseñados de tal manera que castigan con tasas cada vez más altas los créditos a países. De esa manera, buscaron desincentivar a que se renueven sistemáticamente los préstamos que otorga. En el caso de la Argentina, por ejemplo, la tasa promedio pasó de 1,22% en diciembre de 2003 a 3,50% anual este año. Está claro que sigue siendo muy inferior de lo que pagaría la Argentina por emitir un bono en el mercado de capitales (en torno a 8,5% según el plazo), pero ese incremento está impactando más en los pagos por intereses de la deuda.
Los DEG paralelamente están en aumento contra el dólar, y dada su paridad fija en $ 2,90, también contra el peso. Esto quiere decir que cada vez que la Argentina gira u$s 1.000 millones al FMI, en esta tendencia alcista de los DEG, cancela menos deuda de lo originariamente previsto. Este efecto está en análisis desde hace varios meses en la Secretaría de Finanzas a cargo de Guillermo Nielsen. Recuérdese que el dólar en los últimos meses estuvo cayendo contra las principales monedas en el mundo -también las de América latina salvo la Argentina-, y por ende contra los DEG también.
El gobierno logró refinanciar cerca de u$s 3.500 millones con el Fondo ( vencimientos que estaban en condiciones de hacerlo por estar en la categoría de «expectations») de los cuales u$s 2.500 millones correspondían a pagos que debían hacerse en el segundo semestre y u$s 1.000 millones correspondientes a 2006 (hasta abril inclusive). Por esa renovación el gobierno debió asumir un incremento de la tasa en función de lo arriba mencionado.
• Relevancia
Si se avizora que los DEG seguirán ganándole al dólar, cobra más relevancia el hecho de seguir cancelando deuda con el organismo. Lo que sucede es que en realidad la opción de financiarse o no no existe. Dado el estancamiento de las negociaciones con el FMI, el gobierno no tiene más alternativa que seguir haciendofrente a los vencimientos (los que eran improrrogables).
El próximo contacto entre las partes será en Washington, pero sólo por el hecho de celebrarse la asamblea anual conjunta del Fondo Monetario y el Banco Mundial.
Concurrirán allí a fines de setiembre -tres semanas antes de las elecciones- Roberto Lavagna y Guillermo Nielsen, mientras que por el Banco Central su titular, Martín Redrado. Hasta principios de 2006 no estará firmado un programa con la Argentina.
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