19 de diciembre 2001 - 00:00

Se esperan algunos problemas para poder extraer $ 500 más

A partir de hoy, los titulares de las cuentas salario podrán retirar los $ 500 adicionales al tope de $ 1.000 mensuales. La extracción será independiente de la acreditación del aguinaldo. Como los controles se dificultan a raíz de la avalancha de operaciones que deben procesar los bancos, tampoco parece probable que las entidades puedan detectar si los fondos extraídos provienen efectivamente del depósito del salario. En tanto, el Banco Central avanzó en la intención de limitar a sólo uno el número de cuentas que cada persona puede tener de las que abrió a partir de la entrada en vigencia del "Plan Freezer". Ayer, un comunicado oficial les pidió a los bancos que preparen listados de todos los titulares de cajas de ahorro y cuentas corrientes, que deberán ser actualizados cada semana.

Los bancos aseguran que están listos para entregar desde hoy los 500 pesos adicionales al límite de 1.000 pesos mensuales que el Banco Central autorizó a retirar -por única vez-de las cuentas salario. Así lo manifestaron a este diario ejecutivos de algunas de las principales entidades.

Sin embargo, en algunos bancos se prevén dificultades en los cajeros automáticos, tanto por cuestiones tecnológicas como por la imposibilidad concreta de reponer los billetes que podría retirar el público. Otros, en cambio, manifestaron que «no prevemos grandes problemas, al menos hasta que no se acrediten los aguinaldos -y esto no ha sucedido mucho que digamos-. Es que gran parte de la gente ya ha retirado todo lo que tenía». El banquero se refiere, desde ya, a quienes ganan menos de 1.000 pesos mensuales. En tanto, la autoridad monetaria emitió ayer la Comunicación 3406, en la que les pide a los bancos que preparen información sobre titulares de cuentas corrientes y cajas de ahorro, apuntando a concretar la postergada limitación en el número de cuentas que cada persona puede conservar respecto de las que tenía al sancionarse el «plan freezer».

Según versiones recogidas en el Central, la intención podría ser consolidar todos los retiros de fondos en una sola cuenta, por lo que cada persona en el país podría extraer un total de 1.000 pesos mensuales. En sentido contrario, otro rumor indica que se avanzaría en el proyecto original, o sea permitir conservar una cuenta más respecto de las que se tenían al 1 de diciembre. El tema será tratado la semana que viene por el directorio del Central, y en su decisión influiría el ritmo del «goteo» de depósitos: si se acentúa, los límites serán más astringentes.

«No hay por qué preocuparse: neto de lo que implica la salida de los depósitos de las AFJP, la reducción es mínima y está dentro de lo previsto. Además, es plata que recircula y vuelve al sistema»,
aseguró un altísimo ejecutivo de un banco de primera línea. Por lo que recogió este diario, la opinión es compartida por muchos de sus pares.

Cabe apuntar que para extraer el importe máximo de 1.500 pesos que resulta de la ampliación de la franquicia no habrá que esperar a que el empleador deposite el aguinaldo: si el titular de la cuenta salario tiene ya los fondos suficientes en su cuenta, podrá proceder al retiro del total de ese monto.

Tampoco parece que vaya a ser posible controlar que lo retirado provenga efectivamente de lo que le depositó su empleador en concepto de salario: en otras palabras, si la suma de salario más aguinaldo es inferior a 1.500 pesos, y deposita un cheque o recibe una transferencia desde otra cuenta, el banco -sobre todo con la avalancha de operaciones con las que deben lidiar a diario-no podrá impedirle que retire hasta ese límite.

Optimismo

Pero lo importante, para mucha gente, es que el sistema estará operativo a partir de hoy. Así lo manifestaron a este diario fuentes de Banelco, el Citi, Credicoop, Ciudad, BBVA Francés, Río, Galicia, Nación y otras entidades líderes. «Si hoy no alcanza con los cajeros, pagaremos por ventanilla», dijo a este diario una fuente del HSBC. La entidad británica, como muchas otras, reforzará con personal adicional sus sucursales, a pesar de que no se prevé -por las razones apuntadas-que la jornada de hoy sea «caliente» por afluencia de público.

«Tenemos que atender a nuestros clientes anteriores, a los que abrieron cuentas a partir del 3 de diciembre, y los que todavía vienen a abrir más cuentas: no hay forma de dar abasto con el personal»
, decía otro informante.

La concurrencia de gente a las casas bancarias, que había aflojado la semana pasada luego de que se anunciara una limitación al número de cajas de ahorro que podían conservarse de las abiertas luego de 3/12, volvió a recrudecer desde el lunes ante la evidencia de que esa restricción no se estaba llevando a la práctica; ahora, a partir del comunicado de anoche, ese panorama podría volver a modificarse.

Efecto beneficioso

Esto, curiosamente, está teniendo un efecto beneficioso sobre el personal bancario: muchas entidades que tenían planeado realizar numerosos despidos en sus planteles antes de que terminara el año se vieron obligadas a conservar la totalidad de su personal para cubrir la emergencia. Pero, por otro lado, ese mismo personal está al borde del colapso nervioso, debido a las larguísimas jornadas laborales y al creciente mal humor de los clientes a quienes deben atender.

«Nuestra gente de sistemas está sin dormir desde hace semanas: cuando terminan de poner en caja un sistema, sale una norma nueva y lo modifica»,
decía una fuente del Credicoop. «Los cajeros tienen que ser el 'paragolpes' entre las medidas que lanza el gobierno y el sistema financiero, y el precio emocional que deben afrontar no es menor: la gente llega 'caliente' de la calle, y maltrata al empleado de movida», afirmaban en el Galicia. En este sentido, Fernando de la Rúa había pedido que se amplíe el horario de atención, según declaró su vocero, Juan Pablo Baylac.

Si se habla de precios, tampoco es despreciable el costo que tienen que asumir las entidades por la bancarización forzada:
«Además de las horas extra que se abona al personal, están las tarjetas plásticas, el hecho de que no se cobra mantenimiento en cajas de ahorro nuevas y otros costos que serán irrecuperables», se quejaba otro ejecutivo.

De todos modos, el «sistema» está lejos de estar funcionando de manera óptima: se dice que de los cientos de miles de cajas de ahorro y cuentas corrientes abiertas en las últimas semanas,
apenas entre 35 por ciento y 40 por ciento están operativas; y el tema de las transferencias entre bancos -si bien mejoró- sigue sin terminar de resolverse. Y nadie aventura una fecha en la que estas dificultades podrían quedar solucionadas.

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