11 de diciembre 2001 - 00:00

Se pinchó el globo, y hubo caída fuerte

Se pinchó el globo, y hubo caída fuerte
Todo es válido, todo debe ser tomado como «normal», donde la anormalidad y la anarquía de indicadores y de estímulos clásicos siguen ausentes. Un castillo de naipes, armado en base a tomar las acciones como salidera para dinero bloqueado: no solamente es inédito en el historial, sino también proclive a cualquier derrumbe si el mecanismo se deja de utilizar. Con subas de más de 25% en una semana, el peaje para seguir usando de puente el papel empresario ya se iba de largo. Y jugar contra el propio dinero nunca es buen negocio, sacando partido quienes adornaron con gruesas posiciones de cartera a los que llegaban al mercado como turistas pasando por el molinete de una aduana.

• Remolino


La volatilidad como centrifugado resulta el peor de los modelos, y es lo que hubo ayer. Con eje en las acciones bancarias, los mervales se deslizaron por una ladera llena de lodo. Arribaron al agua de la fecha y allí vieron un caer superior a 7 por ciento, en tanto el Grupo Galicia tenía que constituirse en «plaza» a dos minutos del cierre y acusando una merma de 15%, después corregida a 13 por ciento. Escaso volumen, por falta de contrapartidas, menos de $ 15 millones de efectivo para abrir la semana y que cayeron en un vacío tremendo. Para colmo, quedó colchón de la suba de la semana previa y un camino hacia abajo que solamente se puede taponar si la plaza se encoge en volumen a un mínimo. Algo difícil, porque el nerviosismo crece día a día, todo está muy trabado y los rumores cotizan cada vez más caro...

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