23 de agosto 2001 - 00:00

Según Cavallo, "no nos impusieron condiciones"

Trascendieron ayer los detalles de cómo se terminó de acordar en Washington el acuerdo con el Fondo Monetario. Los contactos finales incluyeron una conversación telefónica de 45 minutos entre Domingo Cavallo y el secretario del Tesoro norteamericano, Paul O'Neill, y posteriormente la reunión definitiva del directorio del Fondo Monetario.

Hubo cambios en los condicionamientos requeridos por el organismo internacional y especialmente -por pedido expreso del Tesoro norteamericano-la incorporación de la recompra de títulos públicos con dinero proveniente de nuevos créditos con garantía de organismos internacionales. Pero lo más destacado de las negociaciones finales fue lo siguiente:

La estrategia para calmar mercados pasó por mostrar el dinero ya, sin condicionamientos fiscales de por medio. Son los u$s 5.000 millones de desembolso inmediatamente luego de la aprobación del directorio a principios de setiembre a los que se suman los u$s 3.000 millones para marzo o antes.

Sólo para los fondos comprometidos por el blindaje se mantienen las metas fiscales.

La clave pasará por el presupuesto de 2002 que contempla un crecimiento de la economía real de 3,5% con 0,8% de inflación. En base a estos datos, se estipuló que la mitad del ajuste para llegar al déficit cero se haga contemplando un aumento de la recaudación (en base a ese crecimiento de 3,5%) y la otra mitad en base a recorte de gastos. Serían otros $ 5.000 millones de poda.

Simplemente el FMI se contentará este año con que se cumpla la meta original de déficit fiscal de $ 6.500 millones (en base caja) que, dado el desborde del primer semestre, implicará prácticamente el déficit cero de ahora hasta fin de año.

A diferencia del blindaje, en esta oportunidad se evitó inflar artificialmente el monto de la ayuda comprometida. No hubo «adornos» al paquete, como por ejemplo en el blindaje, cuando se incluyeron aportes de AFJP y bancos para compra de LETES que luego se debieron revisar. Esta vez hubo consenso para corregir el error y mostrar el monto puro.

Como estaba previsto, figura el cambio en el régimen de coparticipación de impuestos, tema que Cavallo por el momento evita mencionar para no generar resistencias políticas adicionales.

El gobierno argentino evitó incluir factores de alteración política como la privatización de los bancos oficiales. Por eso en el comunicado sólo se habló de las reformas a esas entidades, focalizándose también en las provinciales.

Incluso se dejó de lado la condición de requerir a bancos extranjeros desembolsar los fondos del seguro de liquidez que tiene a su cargo el Banco Central. Hubo recomendaciones ayer a Roque Maccarone, titular del Banco Central, para que no haga uso de este mecanismo. De todas formas anoche ya era decisión tomada utilizar los u$s 3.000 millones disponibles.

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