El Senado se dispone hoy a sancionar el proyecto de prórroga de la Ley de Emergencia Pública, que incluye mantener el estado de emergencia de la economía por un año más y al mismo tiempo ratifica la suspensión de la indemnización simple para los despidos sin causa, hasta que el índice de desocupación sea inferior a dos dígitos. El radicalismo ya anunció que no colaborará para formar el quórum y entrará al recinto recién cuando el PJ junte número suficiente para sesionar. Recuerdan los opositores que la misma Cristina Kirchner -hoy convenientemente alejada en la costa oeste de Estados Unidos-se opuso a otorgar esos poderes especiales por un año a Eduardo Duhalde en 2002, y se abstuvo el año pasado de renovarlos para su propio marido. La UCR se inspirará en esos argumentos para rechazar la ley.
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Al mismo tiempo, el justicialismo impuso ayer su mayoría en el Senado y emitió dictamen favorable del proyecto de Presupuesto 2005, en medio de una discusión con el radicalismo por la decisión del oficialismo de apurar el trámite legislativo para votar esta iniciativa. Se esperaba también en el Senado algunos focos de rebeldía por parte de los senadores por San Luis contra el polémico artículo 11 que consagra superpoderes al jefe de Gabinete para ejecutar el Presupuesto.
Con el despacho de ayer, el justicialismo consiguió tener habilitado el dictamen para ser debatido la próxima semana, aunque la idea que primaba en la conducción del PJ era convertir en ley el Presupuesto 2005 en la sesión del 24 de noviembre.
La decisión del oficialismo de poner a la firma el despacho sobre el Presupuesto abrió una fuerte polémica con la UCR que se quejó de que el PJ haya resuelto acelerar la sanción de esta iniciativa y no aceptar un debate sobre las facultades delegadas al jefe de Gabinete.
De hecho, el debate en Diputados estuvo centrado en los artículos que otorgan facultades para que ese funcionario pueda reformular el gasto, sin sujeción a la Ley de Administración Financiera ni a la Ley de Responsabilidad Fiscal, sancionada hace sólo dos meses y medio. La polémica en la Comisión de Presupuesto se abrió cuando el justicialista Celso Jaque propuso poner a la firma el despacho aprobado el jueves pasado en Diputados y allí se planteó la queja del radicalismo que aspira a producir un debate. Si bien en Diputados la discusión del Presupuesto 2005 fue pobre, por la ausencia de datos y falta de discusión de los temas, en el Senado la celeridad llegó al límite de firmar el dictamen el primer día del debate en comisión. Se sabe que el proyecto de Presupuesto nunca es modificado en el Senado -no se recuerda un año en la historia reciente que eso haya sucedido-, pero la oposición esperaba, al menos, algo de elegancia en el PJ a la hora de avanzar. El radical Gerardo Morales acusó al PJ de «impedir de manera grosera que se realice un debate» sobre el Presupuesto y las facultades concedidas al jefe de Gabinete. «Es un atropello hacer firmar el dictamen sin ningún tipo de debate», dijo. Jorge Capitanich, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, defendió la decisión del oficialismo de emitir ayer el despacho porque «el objetivo es que se apruebe en las sesiones ordinarias» que finalizan el 30 de noviembre y recordó que el texto se había consensuado ya cuando el proyecto fue discutido en Diputados.
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