Serio: más provincias podrían declararse en cesación de pagos
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La diferencia radica en dos puntos: el registro más reciente es de setiembre de 2001 -lo difundió la Subsecretaría de Provincias-, y no siempre los datos que aportan los gobiernos locales son ciertos.
La clave es determinar qué porcentaje de la deuda está en moneda extranjera. No hay un cálculo oficial, pero se estima que al menos 90 por ciento está emitido o pactado en divisa externa. A ese dato, se llega desglosando el origen de la deuda provincia:
• Créditos. Los préstamos otorgados por organismos multilatelares también son en dólares. Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe -las más enduedadas en ese rubro- deben 1.200 millones. El total asciende a 4.450 millones. Bancos. Todas las provincias deben 7.807 millones de pesos a bancos y entidades financieras (la más comprometida es Córdoba, con 1.139 millones). El grueso acordado en dólares.
• Bonos. La emisión de bonos es, salvo excepciones, en divisa externa (dólares y euros, básicamente). Hay títulos por 8.932 millones, con fuerte presencia de Buenos Aires, que emitió 3.700 millones.
• Fondo Fiduciario. Son 2.529 millones que las provincias renegociaron a través de un fondo nacional y que, mayoritariamente, se efectuaron en dólares con bancos y entidades financieras locales.
Para Leonardo Chialva, analista de la consultora Delphos Investment, excepto la deuda flotante -3.100 millones- y algunos bonos (el BECOR correntinos o el BAPRO 1 bonaerense por caso), el resto del rojo provincial está dolarizado.
Chialva calculó que 90 por ciento de la deuda es en moneda extranjera, aun la tomada con bancos locales y sugirió a las provincias declarar el default y renegociar sus pasivos.
«Las provincias deben seguir los pasos de la Nación: declararse en default y planear nuevas condiciones de pago, con menos intereses y quita de capital», propuso, aunque alertó que eso castigará al sistema financiero.
Sobre el pedido de pesificación de algunos mandatarios, interpretó que dañaría «gravemente» a los bancos locales, que son los principales acreedores de las provincias.
Pero los gobernadores siguen el proceso inverso, aunque suene poco creíble. Luego de declarar el default, el radical José Luis Lizurume, de Chubut, afirmó ayer que cumplirá sus compromisos con sus prestadores.
Fue por la presión de los bancos. Ayer, luego de visitar a Eduardo Duhalde, se corrigió: «Nos vamos a hacer cargo de los compromisos asumidos con los bancos», dijo.
Hoy, el chaqueño Angel Rozas -que acumula un pasivo de 1.403 millones y no pagó cupones en diciembre- visitará a Duhalde y para alertarle sobre algo parecido: tiene que pagar intereses pero la coparticipación le llega en LECOP que no sirven para esa operación.
Otro analista graficó la encrucijada: «Las provincias sufren un estrangulamiento: recaudan en pesos, cobran coparticipación en bonos y deben pagar -y tendrán que seguir pagando- sus deudas en dólares».




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